Retomamos el cuento del puente que vimos el último día y hemos encontrado que tiene que ver con lo absurdo de algunas leyes y la imprecisión de algunas de ellas. Hay matices que marcan diferencias y el trabajo del juez es valorar esos matices dentro de los márgenes que marca la ley para aplicarla. si no se tiene esto en cuenta se puede cometer un error peor que el propio delito. Tiene cabida la misericordia y la benevolencia que hemos ido viendo en estos capítulos.
En el 56 parece que los duques achantan ante las quejas de Sancho y se muestran pesarosos dentro de su comportamiento un tanto desalmado. No ha sido tan divertido como esperaban. Comentamos algún refrán curioso. La trampa planteada por el duque se ha chafado.
En el 57 Altisidora maldice a DQ con un poema duro hacia su persona. Lo que intenta es embarullar y enredar. Buscan claramente el enfrentamiento y tiene una intención clara de polemizar. Los escudos de oro son una manera de compensar todo lo malo que les han hecho pasar. Sigue vigente la idea de algunos de que todo se puede compensar con dinero.
En el 58 comentamos el humor con el que se dirige Sancho a DQ para decirle que no comprende cómo se pueden enamorar de él. Debatimos en torno a la belleza y a los atractivos a veces ajenos a ella. Nos detenemos en la frase acerca de la libertad que se menciona al principio y con la que quizás Cervantes se está lamentando de sí mismo. Nos quedamos con las ganas de comprender en profundidad la expresión "Santiago y cierra España". Reparamos además en que DQ es supersticioso en pequeñas cosas a lo largo de toda la obra. No interpretamos demasiado bien el sentido del pasaje de las redes y nos quedamos sin entender muy bien qué puede significar esta anécdota y porqué está aquí relatado algo relativamente insignificante e intrascendente.
en el 59: "Yo Sancho nací para vivir muriendo y tú para morir comiendo. Este capítulo entra directamente en la confrontación con el apócrifo. ¿Qué habría sido del Quijote sin Avellaneda? Probablemente no habría existido esta segunda parte. Antes de despedirnos pasamos un buen rato intentando clarificar este extraño entramado.
Si por alguna razón no puedes acudir a las sesiones presenciales, desde aquí podrás seguir el Grupo de Estudio de El Quijote. Asimismo podrás aportar tus ideas y comentarios.
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viernes, 8 de febrero de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
Sesión del martes 22 de enero de 2013
Comenzamos con el capítulo 51 y comprobamos que Sancho sigue dando la talla como gobernador. Sueña con ser rico para vivir bien y nos parece que Cervantes nos exhibe las lacras de la sociedad. Recordamos la letra flamenca que dice: "Deseando una cosa parece un mundo y cuando se consigue tan solo es humo". Nos llama la atención la Constitución de Sancho y en el consejo de DQ cuando le sugiere que no haga muchas leyes y que las pocas que haga sean buenas. Debatimos también en torno a su frase "Dios te guarde de que te tengan lástima". Sancho también aconseja a DQ que sea agradecido. Vemos que las leyes explicitadas nos dan buena cuenta de la vida cotidiana de la época.
En el 52 disfrutamos con el tono y el contenido de las cartas de Teresa Panza tanto a la duquesa como a Sancho. Parece que se ha dejado llevar un poco por el cuento de la lechera. Los cuatro adjetivos del final para calificar esas cartas dan buena cuenta de lo que nosotros pensamos de las mismas. Siguen los duques moviendo a los personajes como si fuesen marionetas en un teatro y controlando incluso el contenido íntimo de esas cartas.
En el 53 vemos que Sancho se va antes de que le echen. Resulta tremendamente cruel ver a nuestro maravilloso personaje emparedado y vapuleado. El ensañamiento que pratican con él para su diversión nos duele. Se da cuenta de que le han engañado y afloran sentimientos de pena, tristeza y frustración. Es una delicia presenciar la escena en la que Sancho habla con su querido rucio. Además estos pasajes rezuman soledad. Sancho está padeciendo solo, mientras que DQ siempre ha estado acompañado en los momentos malos.
El cap. 54 aporta cuestiones muy interesantes a nivel histórico. Hay una defensa de la libertad de conciencia y nos detenemos en el diálogio entre Ricote y Sancho, lo que da pie a un encendido debate en torna a las diferencias entre las distintas religiones, culturas y razas.
En el 55 experimentamos la sensación de agobio atrapados en la sima que tan bien nos ha sabido transmitir Cervantes. Precisamente será DQ quien salve la vida a Sancho igual que en otras ocasiones fuese al contrario. Pensamos que el burro es una especie de escudero del escudero. El protagonismo especial que ha cobrado Sancho en estos capítulos hace que la obra haya adquirido una nueva dimensión. Sancho se ha engrandecido literariamente y se ha ido conviertiendo en un personaje sensible, tierno, inteligente y extremadamente sensato.
Seguiremos leyendo.
En el 52 disfrutamos con el tono y el contenido de las cartas de Teresa Panza tanto a la duquesa como a Sancho. Parece que se ha dejado llevar un poco por el cuento de la lechera. Los cuatro adjetivos del final para calificar esas cartas dan buena cuenta de lo que nosotros pensamos de las mismas. Siguen los duques moviendo a los personajes como si fuesen marionetas en un teatro y controlando incluso el contenido íntimo de esas cartas.
En el 53 vemos que Sancho se va antes de que le echen. Resulta tremendamente cruel ver a nuestro maravilloso personaje emparedado y vapuleado. El ensañamiento que pratican con él para su diversión nos duele. Se da cuenta de que le han engañado y afloran sentimientos de pena, tristeza y frustración. Es una delicia presenciar la escena en la que Sancho habla con su querido rucio. Además estos pasajes rezuman soledad. Sancho está padeciendo solo, mientras que DQ siempre ha estado acompañado en los momentos malos.
El cap. 54 aporta cuestiones muy interesantes a nivel histórico. Hay una defensa de la libertad de conciencia y nos detenemos en el diálogio entre Ricote y Sancho, lo que da pie a un encendido debate en torna a las diferencias entre las distintas religiones, culturas y razas.
En el 55 experimentamos la sensación de agobio atrapados en la sima que tan bien nos ha sabido transmitir Cervantes. Precisamente será DQ quien salve la vida a Sancho igual que en otras ocasiones fuese al contrario. Pensamos que el burro es una especie de escudero del escudero. El protagonismo especial que ha cobrado Sancho en estos capítulos hace que la obra haya adquirido una nueva dimensión. Sancho se ha engrandecido literariamente y se ha ido conviertiendo en un personaje sensible, tierno, inteligente y extremadamente sensato.
Seguiremos leyendo.
jueves, 10 de enero de 2013
Sesión del 8 de enero de 2013
Comenzamos con dos libros que hemos encontrado en la biblioteca y que pueden ser de interés para nuestro estudio. El primero es "Momentos mágicos de la literatura", de Andrés Amorós, en cuyo interior encontramos un capítulo dedicado a la cueva de Montesinos. El otro libro es "El Quijote en clave de mujer/es", con Fanny Rubio como editora; se trata de una recopilación de estudios de diversas autoras y autores sobre los personajes femeninos del Quijote. Es un libro muy académico y docto con una temática muy específica, pero que puede resultar muy interesante para quien quiera acercarse al Quijote desde una perspectiva femenina.
Inmediatamente comenzamos con el capítulo 46 y comentamos la burla "gatuna" de mal gusto a la que someten a DQ. Disfrutamos especialmente con el primer párrafo del capítulo y con la cantidad de figuras literarias que alberga. Reparamos en la poesía y en que la palabra Amor está escrita con mayúscula como si de una deidad se tratara. La broma ha terminado en cierta pesadumbre al comprobar que no ha salido todo tan divertido como pretendían.
En el 47 vemos que Sancho sale airoso y consideramos que es así gracias a su siempre bienintencionada voluntad y su sentido común a la hora de dirimir diferencias. vemos cómo le ponen a prueba hasta límites insospechados y su paciencia es casi infinita. Vuelve Cervantes a los juegos de palabras de los nombres propios y nos detenemos una vez más en su gran capacidad para decir mucho y bien en muy poco espacio. Leemos y nos reímos con la descripción de "perlerina".
En el 48 asistimos nuevamente a momentos de ironía, esperpénticos y disparatados. por momentos nos acordamos del Groucho Marx más absurdo. Tras ello hacemos un pequeño paréntesis para hablar sobre la experiencia que está suponiendo para todos nosotros la lectura del Quijote de esta manera y con esta puesta en común semanal. Nos está resultando gratificante y muy ilustrativa y coincidimos en que estamos obteniendo muchos más matices que si lo hiciéramos en solitario.
En el 49, Sancho enuncia su programa de gobierno con un inicio muy esclarecedor. Nos detenemos en el pasaje de la justicia y en el caso que le plantean sobre lo de dormir o no en la cárcel. En suma está apuntando a la libertad interior del mismo modo que lo abordaros los estoicos. Los caso siguen dando mucho de sí y comentamos también la misantropía que nos muestra Cervantes en algunos renglones.
En el 50 siguen los duques con la intención de burlarse y nos planteamos que la intención de ir más allá e incluir a Teresa Panza y a su hija en la misma es de una altanería totalmente odiosa. Nos defrauda que se las incluya a ellas en esta farsa y nos viene a la memoria "Los santos inocentes" de Delibes. Nos gusta la carta de Teresa frente a la desfachatez de las intenciones de la duquesa. Es de una crueldad extrema crear ilusiones en la gente humilde para luego no cumplir ninguna de las expectativas creadas. El maestro Cervantes nos lo indica y nos resulta completamente contemporáneo.
Seguiremos.
Inmediatamente comenzamos con el capítulo 46 y comentamos la burla "gatuna" de mal gusto a la que someten a DQ. Disfrutamos especialmente con el primer párrafo del capítulo y con la cantidad de figuras literarias que alberga. Reparamos en la poesía y en que la palabra Amor está escrita con mayúscula como si de una deidad se tratara. La broma ha terminado en cierta pesadumbre al comprobar que no ha salido todo tan divertido como pretendían.
En el 47 vemos que Sancho sale airoso y consideramos que es así gracias a su siempre bienintencionada voluntad y su sentido común a la hora de dirimir diferencias. vemos cómo le ponen a prueba hasta límites insospechados y su paciencia es casi infinita. Vuelve Cervantes a los juegos de palabras de los nombres propios y nos detenemos una vez más en su gran capacidad para decir mucho y bien en muy poco espacio. Leemos y nos reímos con la descripción de "perlerina".
En el 48 asistimos nuevamente a momentos de ironía, esperpénticos y disparatados. por momentos nos acordamos del Groucho Marx más absurdo. Tras ello hacemos un pequeño paréntesis para hablar sobre la experiencia que está suponiendo para todos nosotros la lectura del Quijote de esta manera y con esta puesta en común semanal. Nos está resultando gratificante y muy ilustrativa y coincidimos en que estamos obteniendo muchos más matices que si lo hiciéramos en solitario.
En el 49, Sancho enuncia su programa de gobierno con un inicio muy esclarecedor. Nos detenemos en el pasaje de la justicia y en el caso que le plantean sobre lo de dormir o no en la cárcel. En suma está apuntando a la libertad interior del mismo modo que lo abordaros los estoicos. Los caso siguen dando mucho de sí y comentamos también la misantropía que nos muestra Cervantes en algunos renglones.
En el 50 siguen los duques con la intención de burlarse y nos planteamos que la intención de ir más allá e incluir a Teresa Panza y a su hija en la misma es de una altanería totalmente odiosa. Nos defrauda que se las incluya a ellas en esta farsa y nos viene a la memoria "Los santos inocentes" de Delibes. Nos gusta la carta de Teresa frente a la desfachatez de las intenciones de la duquesa. Es de una crueldad extrema crear ilusiones en la gente humilde para luego no cumplir ninguna de las expectativas creadas. El maestro Cervantes nos lo indica y nos resulta completamente contemporáneo.
Seguiremos.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Martes 18 de Diciembre de 2012
Terminamos el año 2012. Lejos queda ya la primera sesión de enero cuando comenzamos nuestra andadura y aquí seguimos, dispuestos a continuar hasta el final.
Empezamos el día de hoy comentando el capítulo 41 de la segunda parte y leemos una interesantísima nota a pie de página acerca de la interpretación del motivo del caballo volador. En esta escena disfrutan todos y también nosotros como lectores. El final maravilloso de este capítulo nos hace presenciar un momento íntimo entre DQ y Sancho que arroja luz sobre cuándo cada uno decide imaginar y salirse de la realidad. "Sancho... Y no os digo más".
En el 42 reparamos en la frase "No es por codicia, sino por saber lo que se siente", que resulta muy ilustrativa. Hablamos también de la importancia de la suerte en el desarrollo de la vida. No gusta la expresión "la virtud se aquista". Los consejos morales y en cuanto a jurisprudencia de DQ para cuando su escudero sea gobernador son de una clarividencia sorprendente, demostrándonos que sigue habiendo cuestiones atemporales. Destilan también mucha doctrina católica.
En el 43 aborda los segundos consejos que tienen que ver con el aspecto físico y la indumentaria. Los refranes vuelven a ser un punto de referencia en la obra. Parece que a medida que Sancho va viendo que el momento de ser gobernador se acerca, comienza a mostrar temor e inseguridad. Está preocupado por lo que vendrá.
En el 44 introduce Cervantes otra vez a Cide Hamete y volvemos a encontrarnos en distintos planos de la novela explicados de una forma realmente maestra y adelantada. Nos detenemos en la explicación de Cervantes sobre las novelas cortas de la primera parte, su función y su sentido. Leemos el párrafo sobre la pobreza.
En el capítulo 45 y último por hoy llegamos a Barataria y disfrutamos de esa sabiduría popular e intuitiva de Sancho para resolver los tres casos que se le plantean saliendo airoso y completamente a la altura de las circunstancias.
Coincidimos en que este bloque de hoy nos ha hecho disfrutar especialmente. Tienen estos capítulos un tono, un lenguaje y un desarrollo que han hecho que cobremos impulso hacia la parte final de nuestra lectura. Nos despedimos hasta enero y seguiremos leyendo en estas fiestas, incluidos algunos libros que han ido apareciendo en otras sesiones y que tienen que ver con nuestros antihéroes.
Suerte para 2013.
Empezamos el día de hoy comentando el capítulo 41 de la segunda parte y leemos una interesantísima nota a pie de página acerca de la interpretación del motivo del caballo volador. En esta escena disfrutan todos y también nosotros como lectores. El final maravilloso de este capítulo nos hace presenciar un momento íntimo entre DQ y Sancho que arroja luz sobre cuándo cada uno decide imaginar y salirse de la realidad. "Sancho... Y no os digo más".
En el 42 reparamos en la frase "No es por codicia, sino por saber lo que se siente", que resulta muy ilustrativa. Hablamos también de la importancia de la suerte en el desarrollo de la vida. No gusta la expresión "la virtud se aquista". Los consejos morales y en cuanto a jurisprudencia de DQ para cuando su escudero sea gobernador son de una clarividencia sorprendente, demostrándonos que sigue habiendo cuestiones atemporales. Destilan también mucha doctrina católica.
En el 43 aborda los segundos consejos que tienen que ver con el aspecto físico y la indumentaria. Los refranes vuelven a ser un punto de referencia en la obra. Parece que a medida que Sancho va viendo que el momento de ser gobernador se acerca, comienza a mostrar temor e inseguridad. Está preocupado por lo que vendrá.
En el 44 introduce Cervantes otra vez a Cide Hamete y volvemos a encontrarnos en distintos planos de la novela explicados de una forma realmente maestra y adelantada. Nos detenemos en la explicación de Cervantes sobre las novelas cortas de la primera parte, su función y su sentido. Leemos el párrafo sobre la pobreza.
En el capítulo 45 y último por hoy llegamos a Barataria y disfrutamos de esa sabiduría popular e intuitiva de Sancho para resolver los tres casos que se le plantean saliendo airoso y completamente a la altura de las circunstancias.
Coincidimos en que este bloque de hoy nos ha hecho disfrutar especialmente. Tienen estos capítulos un tono, un lenguaje y un desarrollo que han hecho que cobremos impulso hacia la parte final de nuestra lectura. Nos despedimos hasta enero y seguiremos leyendo en estas fiestas, incluidos algunos libros que han ido apareciendo en otras sesiones y que tienen que ver con nuestros antihéroes.
Suerte para 2013.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Sesión del martes 11 de diciembre de 2012
Comentamos que mañana, 12/12/12 será el aniversario de la boda de Cervantes. Es motivo de celebración y representación en Esquivias y así lo hemos podido comprobar en los dípticos de la casa-museo de esta localidad.
Empezamos hoy con el capítulo 35 para asistir a un desencantamiento grotesco y ridículo. Nos surge una pregunta y es si DQ se hubiera dado los azotes para desencantar a Dulcinea. Debatimos también en torno a la ridiculización de los ideales.
En el cap. 36 nos detenemos en la carta y en la despedida de la misma: "Tu marido el gobernador" dando por hecho el título futuro de Sancho. Servirá como preámbulo a capítulos posteriores deliciosos en los que se hablará sobre el gobierno de la ínsula.
Pasamos al cap. 37 y especulamos sobre el significado del refrán "que a vosotros trasquiló...". Asistimos a la antipatía entre dueñas y escuderos y el paralelismo que hay entre ambas "profesiones". Todo esto está inmerso en la tradición literaria española, la Celestina, el Lazarillo, etc. Comienza un interesante debate sobre la continua e incansable reivindicación de Cervantes acerca de su obra. Sabemos que está patente a lo largo de toda la segunda parte y no pierde ocasión para hacérnoslo saber y apreciar. Cerramos el debate hablando ahora sobre la inspiración.
En el capítulo 38 disfrutamos con el pasaje de los superlativos. Cervantes nos introduce de nuevo en el humor, a veces hilarante, que recorre toda la obra. Debatimos en torno a la palabra "socaliñas" y "socaliñar".
En el capítulo 39 asistimos al mal casamiento, pero creemos que no hacía falta morirse. Con desmayarse hubiera sido suficiente.
En el 40 Cervantes se alaba nuevamente a sí mismo y se reconoce como un gran escritor. Se redime a sí mismo y a sus personajes, devolviéndolos el honor y poniendo en el sitio que se merecen a DQ, Sancho y Dulcinea.
Antes de despedirnos vemos las diferencias en el tratamiento de "vos" que ha ido cambiando a lo largo de los tiempos. Seguimos asistiendo, por tanto, al lenguaje como un ser vivo que va cambiando, creciendo y muriendo.
Continuaremos.
Empezamos hoy con el capítulo 35 para asistir a un desencantamiento grotesco y ridículo. Nos surge una pregunta y es si DQ se hubiera dado los azotes para desencantar a Dulcinea. Debatimos también en torno a la ridiculización de los ideales.
En el cap. 36 nos detenemos en la carta y en la despedida de la misma: "Tu marido el gobernador" dando por hecho el título futuro de Sancho. Servirá como preámbulo a capítulos posteriores deliciosos en los que se hablará sobre el gobierno de la ínsula.
Pasamos al cap. 37 y especulamos sobre el significado del refrán "que a vosotros trasquiló...". Asistimos a la antipatía entre dueñas y escuderos y el paralelismo que hay entre ambas "profesiones". Todo esto está inmerso en la tradición literaria española, la Celestina, el Lazarillo, etc. Comienza un interesante debate sobre la continua e incansable reivindicación de Cervantes acerca de su obra. Sabemos que está patente a lo largo de toda la segunda parte y no pierde ocasión para hacérnoslo saber y apreciar. Cerramos el debate hablando ahora sobre la inspiración.
En el capítulo 38 disfrutamos con el pasaje de los superlativos. Cervantes nos introduce de nuevo en el humor, a veces hilarante, que recorre toda la obra. Debatimos en torno a la palabra "socaliñas" y "socaliñar".
En el capítulo 39 asistimos al mal casamiento, pero creemos que no hacía falta morirse. Con desmayarse hubiera sido suficiente.
En el 40 Cervantes se alaba nuevamente a sí mismo y se reconoce como un gran escritor. Se redime a sí mismo y a sus personajes, devolviéndolos el honor y poniendo en el sitio que se merecen a DQ, Sancho y Dulcinea.
Antes de despedirnos vemos las diferencias en el tratamiento de "vos" que ha ido cambiando a lo largo de los tiempos. Seguimos asistiendo, por tanto, al lenguaje como un ser vivo que va cambiando, creciendo y muriendo.
Continuaremos.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Sesión del martes 27 de noviembre de 2012
Comenzamos reparando en que lleva Cervantes un tiempo empezando y acabando los capítulos con cierto suspense y eso denota una vez más su maestría e impronta novedosa a la hora de dejarnos con la miel en los labios de cara a lo que sucederá después. Seguimos hablando de Avellaneda de forma inevitable y la huella que supuso a la hora de la elaboración de esta segunda parte del Quijote. Algún asistente a este grupo de estudio del Quijote se muestra un tanto contrariado del tiempo que le estamos dedicando a dicho usurpador, pero creemos que fue para bien y no para mal que sirviera de acicate para continuar con las andanzas de Quijote y Sancho.
En el capítulo 31 asistimos al sueño hecho realidad de DQ y por fin es tratado como verdadero caballero andante. Hay una crítica interesante hacia la clerecía de la corte y nos detenemos en el cuento de Sancho.
El capítulo 32 resulta farragoso en su planteamiento, pero, no obstante tiene una importancia especial y única en el transcurso de la obra. Trata sobre la disquisición entre agravio y afrenta y nos detenemos un rato sobre dicha discusión. Hay diferencias, más allá de lo que se diga en el diccionario. Una vez más puede tener que ver con Avellaneda y la afrenta que ha supuesto para Cervantes la publicación de su obra. Coincidimos en que es un capítulo en el que tiene especial importancia el cariño que se muestran mutuamente nuestros dos protagonista y disfrutamos de una situación que no acontece todos los días. También podemos vislumbrar cuál es el objetivo de esta obra y lo que Cervantes quiere que sea.
En el capítulo 33 apreciamos cómo se han modernizado las novelas de caballerías para que sean leídas de forma más contemporánea y actual a como se había hecho hasta entonces.
En el 34 se vuelve a las situaciones más inverosímiles, incluida la injusticia más clamorosa. Asistimos a un espectáculo teatral y a una enloquecida fiesta palaciega. Nos adentramos en la investigación de los cronistas de las novelas de caballerías.
El tiempo no da para más, mientras nos perdemos de acá para allá por vericuetos imposibles.
Seguimos leyendo y caminando.
En el capítulo 31 asistimos al sueño hecho realidad de DQ y por fin es tratado como verdadero caballero andante. Hay una crítica interesante hacia la clerecía de la corte y nos detenemos en el cuento de Sancho.
El capítulo 32 resulta farragoso en su planteamiento, pero, no obstante tiene una importancia especial y única en el transcurso de la obra. Trata sobre la disquisición entre agravio y afrenta y nos detenemos un rato sobre dicha discusión. Hay diferencias, más allá de lo que se diga en el diccionario. Una vez más puede tener que ver con Avellaneda y la afrenta que ha supuesto para Cervantes la publicación de su obra. Coincidimos en que es un capítulo en el que tiene especial importancia el cariño que se muestran mutuamente nuestros dos protagonista y disfrutamos de una situación que no acontece todos los días. También podemos vislumbrar cuál es el objetivo de esta obra y lo que Cervantes quiere que sea.
En el capítulo 33 apreciamos cómo se han modernizado las novelas de caballerías para que sean leídas de forma más contemporánea y actual a como se había hecho hasta entonces.
En el 34 se vuelve a las situaciones más inverosímiles, incluida la injusticia más clamorosa. Asistimos a un espectáculo teatral y a una enloquecida fiesta palaciega. Nos adentramos en la investigación de los cronistas de las novelas de caballerías.
El tiempo no da para más, mientras nos perdemos de acá para allá por vericuetos imposibles.
Seguimos leyendo y caminando.
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