Al comienzo comentamos un pasaje del maravilloso libro de Luis Martín-Santos Tiempo de silencio en el que se hace mención al Quijote y a Cervantes. Esta reflexión nos lanza de lleno a los capítulos que teníamos previstos para hoy.
Comenzamos con el capítulo 14 donde percibimos representada la pelea con el apócrifo de Avellaneda, el usurpador. Por fin Quijote gana una batalla como caballero y cumple su sueño. Queda vencedor. También los vencidos, en ocasiones, son vencedores. Nos recreamos en la belleza de la descripción del amanecer para introducirnos inmediatamente en la lucha y el contraste de la fealdad de la nariz del escudero del Bosque. Por primera vez, Quijote tiene un enemigo real que es Carrasco.
Los capítulos 15 y 16 nos dan pie a hablar de la poesía y este capítulo está dedicado a este arte, el cual es practicado por alguno de los contertulios de este grupo que formamos. Nos gusta la reflexión sobre la pluma y la virtud.
En el 17, hombre apercibido, medio combatido. Don Quijote se cambia el nombre y da una nueva dimensión a su identidad. Sancho vuelve a sacar su lado más pícaro con los requesones. Seguimos viendo que las experiencias que está viviendo el escudero le hacen crecer más y más. Aprende junto con Quijote. Creemos que es precisamente este crecimiento personal el tesoro que anda buscando. Esta es precisamente la ansiada ínsula y parece que se va dando cuenta, a pesar de todo. El reto a los leones puede significar el reto a Avellaneda. Don Quijote prefiere incluso la temeridad a la cobardía sin importarle su propia vida.
En el capítulo 18 nos detenemos en la respuesta y la conversación de Don Quijote con Don Lorenzo, la cual resume las artes y conocimientos que ha de manejar el caballero. Hablamos sobre la poesía y la prosa como formas distintas de expresión de la literatura. Esta novela es un buen ejemplo de la maestría y la altura a la que puede llegar la prosa.
Aquí nos quedamos a la espera de nuevas aventuras.
Si por alguna razón no puedes acudir a las sesiones presenciales, desde aquí podrás seguir el Grupo de Estudio de El Quijote. Asimismo podrás aportar tus ideas y comentarios.
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lunes, 29 de octubre de 2012
domingo, 30 de septiembre de 2012
Sesión del 20 de septiembre de 2012
Nos encontramos de lleno otra vez en el mundo cervantino, después de la toma de contacto del primer día. Podemos decir que estamos inmersos de lleno en la segunda parte y deseosos de vivir nuevas aventuras.
En el capitulo 5 valoramos a Teresa Panza como el paradigma de la sensatez. Una vez más disfrutamos con la riqueza del lenguaje y nos fijamos en la sintaxis tan estupenda que recorre estas páginas. Por momentos asistimos a una apoteosis lingüística con la que nos deleitamos. Hay toda una sabiduría popular de fondo que Cervantes domina a la perfección. Vemos cómo Sancho va adquiriendo una nueva forma de expresarse.
En el capítulo 6 Don Quijote anuncia que quiere volver a salir y habla de los diferentes tipos de linajes. Cuestiones como la virtud, el vicio, la honradez o la riqueza hacen que mantengamos un vivo debate. De vez en cuando "aparece" Cervantes y su mundo. su biografía está presente.
En el 7 opinamos sobre una expresión que hemos anotado: "Más vale una buena esperanza que una ruin posesión". Nos da pie a reflexionar sobre aspectos importantes del sentido de la vida. Vemos también cómo Sancho se va abriendo a otro mundo y cómo va ganando en experiencia, sabiduría y lucidez. Aparece Sansón Carrasco el cual jugará un papel interesante en el desarrollo de la novela. Será quien finalmente anime a Don Quijote a que salga otra vez.
En el capítulo 8 nos detenemos en algunas frases que analizan y describen la envidia y otra que habla sobre la fama y las maldades. Hay una mención general a todos los pecados capitales, los cuales resultan atemporales. Esta da pie a dialogar sobre la moral cristiana.
Es en el capítulo 9 cuando entran en El Toboso y Sancho se está convirtiendo en un pícaro de armas tomar. Es una muestra y ejemplo de la astucia de Sancho para convivir con Don Quijote y su recurso de la magia. Parece que Don Quijote no quiere ver a su Dulcinea real. Lo que nos planteamos es que ¿No quiere Don Quijote o no quiere Cervantes?
En el capítulo 11 analizamos la simbología de la carreta y los personajes que en ella se encuentran.
En el 12 se introduce una parte de suspense muy atractiva. Nos gusta la humanización de los animales y nos parece muy curioso que la relación de Sancho con su rucio no es la misma que la de Don Quijote con Rocinante.
En el capítulo 13 nos resulta conmovedor el momento en que Sancho rompe una lanza en favor de su amo y muestra su amor por él. Nos regocijamos con los placeres del buen vino y el buen comer.
El camino no ha hecho más que empezar y nuevos goces nos esperan.
En el capitulo 5 valoramos a Teresa Panza como el paradigma de la sensatez. Una vez más disfrutamos con la riqueza del lenguaje y nos fijamos en la sintaxis tan estupenda que recorre estas páginas. Por momentos asistimos a una apoteosis lingüística con la que nos deleitamos. Hay toda una sabiduría popular de fondo que Cervantes domina a la perfección. Vemos cómo Sancho va adquiriendo una nueva forma de expresarse.
En el capítulo 6 Don Quijote anuncia que quiere volver a salir y habla de los diferentes tipos de linajes. Cuestiones como la virtud, el vicio, la honradez o la riqueza hacen que mantengamos un vivo debate. De vez en cuando "aparece" Cervantes y su mundo. su biografía está presente.
En el 7 opinamos sobre una expresión que hemos anotado: "Más vale una buena esperanza que una ruin posesión". Nos da pie a reflexionar sobre aspectos importantes del sentido de la vida. Vemos también cómo Sancho se va abriendo a otro mundo y cómo va ganando en experiencia, sabiduría y lucidez. Aparece Sansón Carrasco el cual jugará un papel interesante en el desarrollo de la novela. Será quien finalmente anime a Don Quijote a que salga otra vez.
En el capítulo 8 nos detenemos en algunas frases que analizan y describen la envidia y otra que habla sobre la fama y las maldades. Hay una mención general a todos los pecados capitales, los cuales resultan atemporales. Esta da pie a dialogar sobre la moral cristiana.
Es en el capítulo 9 cuando entran en El Toboso y Sancho se está convirtiendo en un pícaro de armas tomar. Es una muestra y ejemplo de la astucia de Sancho para convivir con Don Quijote y su recurso de la magia. Parece que Don Quijote no quiere ver a su Dulcinea real. Lo que nos planteamos es que ¿No quiere Don Quijote o no quiere Cervantes?
En el capítulo 11 analizamos la simbología de la carreta y los personajes que en ella se encuentran.
En el 12 se introduce una parte de suspense muy atractiva. Nos gusta la humanización de los animales y nos parece muy curioso que la relación de Sancho con su rucio no es la misma que la de Don Quijote con Rocinante.
En el capítulo 13 nos resulta conmovedor el momento en que Sancho rompe una lanza en favor de su amo y muestra su amor por él. Nos regocijamos con los placeres del buen vino y el buen comer.
El camino no ha hecho más que empezar y nuevos goces nos esperan.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Sesión del 13 de septiembre de 2012
Volvemos tras el descanso vacacional con fuerzas renovadas y gran ilusión por retomar nuestra lectura aparcada durante el verano. Todos coincidimos en que queríamos seguir leyendo la segunda parte del Quijote, pero era mejor aguantarse las ganas para llevarlo más pausado, al ritmo del grupo de estudio y que así no nos jugase malas pasadas la memoria de lo que ya leímos hace tiempo.
Comentamos extensamente las vicisitudes del veraneo de los participantes y nos metemos de lleno donde lo dejamos en junio. Repasamos lo que ya vimos en el prólogo y los primeros 5 capítulos. Surge inevitablemente el asunto Avellaneda y decidimos que si al final del Quijote nos quedan ganas, podemos leer el Quijote de Avellaneda de una manera menos exhaustiva, pero comparativa. Puede resultar muy esclarecedor dada la incidencia que tiene en la historia del Quijote. Parece que, lejos de su propósito, lo de Avellaneda hace que Cervantes brille más.
Cervantes parece que está molesto, enfadado con lo que ha sucedido y debatimos en torno a si él sabía quien era la persona que se escondía bajo ese seudónimo. Nuestra opinión es que le conocía, pero quizás era alguien protegido y respaldado. En cualquier caso, a día de hoy, más allá de la ingente cantidad de sesudos estudios para desentrañar el misterio, la verdadera identidad sigue sin saberse. Esto le aporta un carácter misterioso, propio de novela negra que resulta muy motivador.
Durante este tiempo, nuestro compañero Hilario ha escrito un poema a vuelapluma, "in situ" que nos lee y arranca nuestros aplausos.
Coincidimos en que ya desde el capítulo 1 de esta 2ª parte Cervantes es un maestro en el juego de los tiempos. Son diez años en la vida real que se transforman en un mes en la ficción, con todo lo que ha acontecido, tanto a nivel personal como literario en ese tiempo. Nos detenemos en la crítica que se hace a los caballeros que nada han hecho y que parece que lo son.
Los capítulos 2, 3 y 4 parecen formar un bloque temático en torno a las diferencias entre el poeta y el historiador y disfrutamos especialmente de la intertextualidad y la relación entre ficción y realidad, haciéndose eco de los errores y deslices cometidos en la primera parte. El personaje de Quijote parece que toma cuerpo y se sale del propio libro. Se mezclan por mometos Cervantes y Quijote como militares fracasados. La autocrítica y el resumen rápido de la primera parte son simplemente geniales.
En el capítulo 5 nos detenemos en el lenguaje coloquial entre Sancho Panza y su "oíslo", es decir, esposa. Es una joya lingüística.
Buen comienzo para un Cervantes brillante y con ganas de dejarnos lo mejor de sí desde el punto de vista literario.
Nos despedimos con la sensación de que nuestra motivación se ha incrementado después del descanso estival.
jueves, 28 de junio de 2012
Sesión del 14 de junio de 2012
Hemos comenzado la segunda parte y nos hemos enfrascado con el prólogo y los dos primeros capítulos. En el aire ha empezado a sobrevolar Avellaneda y estamos todos de acuerdo en el cambio de tono y de rumbo que ha tomado la novela. El inicio es genial haciendo metaliteratura. Nos habla de una obra de ficción sobre el hidalgo, el cual es a la vez un personaje de ficción. Volvemos a hablar sobre lo políticamente correcto en el uso del lenguaje. Decidimos que nos merecemos un descanso y que volveremos en septiembre retomando los primeros compases de esta segunda parte. Cada uno decidirá si continúa con la lectura, revisa bibliografía que ha ido apareciendo, o simplemente se dedica a otros menesteres que nada tengan que ver con La Mancha. El espíritu libre de Don Quijote se nos ha contagiado y haremos aquello que consideremos oportuno, lo que nos dé la gana, o lo que nos dejen...
Para despedirnos temporalmente, sirva un texto de Antonio Machado, quien en su "Juan de Mairena" dice lo siguiente:
"Nuestro Cervantes -sigue hablando Mairena a sus alumnos- no mató, porque ya estaban muertos, los libros de caballerías, sino que los resucitó, alojándolos en las celdillas del cerebro de un loco, como espejismo del desierto manchego. Con esos mismos libros de caballerías, épica degenerada, novela propiamente dicha, creó la novela moderna. Del más humilde propósito literario, la parodia, surge -¡qué ironía!- la obra más original de todas las literaturas. Porque esta gloria no podrán arrebatarnos a los españoles: el que lo nuestro, profundamente nuestro, no se parezca a nada.
"Extraño y maravilloso mundo ese de la ficción cervantina, con su doble tiempo y su doble espacio, con su doblada serie de figuras -las reales y las alucinatorias-, con sus dos grandes mónadas de ventanas abiertas, sus dos conciencias integrales, y, no obstante, complementarias, que caminan y que dialogan. Contra el "solus ipse" de la incurable sofística de la razón humana, no sólo Platón y el Cristo, milita también en un libro de burlas, el humor cervantino, todo un clima espiritual que es, todavía, el nuestro. Se comprende que tarde tanto en llegar esa otra gran novela que todos esperamos."
Buen verano.
Para despedirnos temporalmente, sirva un texto de Antonio Machado, quien en su "Juan de Mairena" dice lo siguiente:
"Nuestro Cervantes -sigue hablando Mairena a sus alumnos- no mató, porque ya estaban muertos, los libros de caballerías, sino que los resucitó, alojándolos en las celdillas del cerebro de un loco, como espejismo del desierto manchego. Con esos mismos libros de caballerías, épica degenerada, novela propiamente dicha, creó la novela moderna. Del más humilde propósito literario, la parodia, surge -¡qué ironía!- la obra más original de todas las literaturas. Porque esta gloria no podrán arrebatarnos a los españoles: el que lo nuestro, profundamente nuestro, no se parezca a nada.
"Extraño y maravilloso mundo ese de la ficción cervantina, con su doble tiempo y su doble espacio, con su doblada serie de figuras -las reales y las alucinatorias-, con sus dos grandes mónadas de ventanas abiertas, sus dos conciencias integrales, y, no obstante, complementarias, que caminan y que dialogan. Contra el "solus ipse" de la incurable sofística de la razón humana, no sólo Platón y el Cristo, milita también en un libro de burlas, el humor cervantino, todo un clima espiritual que es, todavía, el nuestro. Se comprende que tarde tanto en llegar esa otra gran novela que todos esperamos."
Buen verano.
jueves, 7 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Reunión del 31 de mayo de 2012
En la sesión de hoy hemos comentado los últimos capítulos de la primera parte. Además hemos decidido continuar con la segunda parte durante el mes de junio. Vendrá el parón obligado de las vacaciones de julio y agosto y después del verano lo retomaremos donde nos hayamos quedado. Seguro que en el vereano encontramos más curiosidades para comentar y compartir.
En el capítulo 46 vemos que Sancho vuelve a hacer gala de su sensatez y eso a Quijote no le gusta demasiado. Nos detenemos en la larga lista de insultos que aparece. nuestro idioma es muy rico y extenso en cuanto a vocabulario a la hora de insultar y así nos lo hace saber Cervantes. También nos llama la atención las frases que hacen referencia al miedo y a la cobardía..
En el 47 parece como si en el libro se defendiese la caballería de antaño, pero según le interesa a Don Quijote nos dice que va evolucionando y cambiando; se ha modernizado. Don Quijote elude la responsabilidad de lo que le ocurre y achaca a los encantamientos que las cosas no le salgan del todo bien. Empezamos a plantearnos si Don Quijote se ha resignado o se ha rendido en su noble y digna batalla. Parece también darse cuenta de que está solo. Cervantes nos recuerda que tiene más cosas escritas. Nos fijamos además en la descripción de los demonios, entendidos fundamentalmente como el "daimon" griego, sin tener la connotación que posteriormente se le dará en el cristianismo como enemigo de Dios. Da la sensación de que tanto quijote como Cervantes empiezan a estar cansados. Aún así sus análisis sobre la libertad siguen estando presentes. El canónigo parece convertirse en el portavoz de Cervantes a la hora de teorizar sobre los libros de caballerías.
El capítulo 48 abunda en la teorización de la novela y se sigue dialogando sobre los cambios de los tiempos.
En el 49 seguimos disfrutando con la mezcla entre realidad y ficción y los diálogos que tan importantes son en la novela.
En el 50 Sancho sigue pendiente de su ínsula para ser rico, ni siquiera para gobernar. Entramos en un debate acerca de los ideales de Sancho trasladados a nuestros días y los intereses espurios y mezquinos que gobiernan nuestra vida. Quijote se está haciendo más teórico y cada vez lleva menos a la práctica sus nobles ideales del principio.
En el capítulo 51 nos encontramos de nuevo con el ámbito pastoril. Además establecemos un debate muy interesante en torno a la misoginia de Cervantes.
En el capítulo 52 y último de esta primera parte nos llama la atención ese final abierto de Cervantes invitando a continuar la novela con nuevas aventuras en el futuro. Quijote maltrecho y derrotado reposa por fin en su cama y se echa a dormir como en otros capítulos anteriores que ya hemos visto. A pesar de lo que pueda parecer el tiempo cronológico en el que se ha desarrollado la novela ha sido de unos cuantos días nada más.
Nos hemos quedado con ganas de más y sabemos que la segunda parte nos deparará grande momentos, así que continuaremos sin más dilación. El calor que empieza a hacer no nos acobarda. Seguimos leyendo y disfrutando.
En el capítulo 46 vemos que Sancho vuelve a hacer gala de su sensatez y eso a Quijote no le gusta demasiado. Nos detenemos en la larga lista de insultos que aparece. nuestro idioma es muy rico y extenso en cuanto a vocabulario a la hora de insultar y así nos lo hace saber Cervantes. También nos llama la atención las frases que hacen referencia al miedo y a la cobardía..
En el 47 parece como si en el libro se defendiese la caballería de antaño, pero según le interesa a Don Quijote nos dice que va evolucionando y cambiando; se ha modernizado. Don Quijote elude la responsabilidad de lo que le ocurre y achaca a los encantamientos que las cosas no le salgan del todo bien. Empezamos a plantearnos si Don Quijote se ha resignado o se ha rendido en su noble y digna batalla. Parece también darse cuenta de que está solo. Cervantes nos recuerda que tiene más cosas escritas. Nos fijamos además en la descripción de los demonios, entendidos fundamentalmente como el "daimon" griego, sin tener la connotación que posteriormente se le dará en el cristianismo como enemigo de Dios. Da la sensación de que tanto quijote como Cervantes empiezan a estar cansados. Aún así sus análisis sobre la libertad siguen estando presentes. El canónigo parece convertirse en el portavoz de Cervantes a la hora de teorizar sobre los libros de caballerías.
El capítulo 48 abunda en la teorización de la novela y se sigue dialogando sobre los cambios de los tiempos.
En el 49 seguimos disfrutando con la mezcla entre realidad y ficción y los diálogos que tan importantes son en la novela.
En el 50 Sancho sigue pendiente de su ínsula para ser rico, ni siquiera para gobernar. Entramos en un debate acerca de los ideales de Sancho trasladados a nuestros días y los intereses espurios y mezquinos que gobiernan nuestra vida. Quijote se está haciendo más teórico y cada vez lleva menos a la práctica sus nobles ideales del principio.
En el capítulo 51 nos encontramos de nuevo con el ámbito pastoril. Además establecemos un debate muy interesante en torno a la misoginia de Cervantes.
En el capítulo 52 y último de esta primera parte nos llama la atención ese final abierto de Cervantes invitando a continuar la novela con nuevas aventuras en el futuro. Quijote maltrecho y derrotado reposa por fin en su cama y se echa a dormir como en otros capítulos anteriores que ya hemos visto. A pesar de lo que pueda parecer el tiempo cronológico en el que se ha desarrollado la novela ha sido de unos cuantos días nada más.
Nos hemos quedado con ganas de más y sabemos que la segunda parte nos deparará grande momentos, así que continuaremos sin más dilación. El calor que empieza a hacer no nos acobarda. Seguimos leyendo y disfrutando.
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