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miércoles, 26 de diciembre de 2012

Martes 18 de Diciembre de 2012

Terminamos el año 2012. Lejos queda ya la primera sesión de enero cuando comenzamos nuestra andadura y aquí seguimos, dispuestos a continuar hasta el final.
Empezamos el día de hoy comentando el capítulo 41 de la segunda parte y leemos una interesantísima nota a pie de página acerca de la interpretación del motivo del caballo volador. En esta escena disfrutan todos y también nosotros como lectores. El final maravilloso de este capítulo nos hace presenciar un momento íntimo entre DQ y Sancho que arroja luz sobre cuándo cada uno decide imaginar y salirse de la realidad. "Sancho... Y no os digo más".
En el 42 reparamos en la frase "No es por codicia, sino por saber lo que se siente", que resulta muy ilustrativa. Hablamos también de la importancia de la suerte en el desarrollo de la vida. No gusta la expresión "la virtud se aquista". Los consejos morales y en cuanto a jurisprudencia de DQ para cuando su escudero sea gobernador son de una clarividencia sorprendente, demostrándonos que sigue habiendo cuestiones atemporales. Destilan también mucha doctrina católica.
En el 43 aborda los segundos consejos que tienen que ver con el aspecto físico y la indumentaria. Los refranes vuelven a ser un punto de referencia en la obra. Parece que a medida que Sancho va viendo que el momento de ser gobernador se acerca, comienza a mostrar temor e inseguridad. Está preocupado por lo que vendrá.
En el 44 introduce Cervantes otra vez a Cide Hamete y volvemos a encontrarnos en distintos planos de la novela explicados de una forma realmente maestra y adelantada. Nos detenemos en la explicación de Cervantes sobre las novelas cortas de la primera parte, su función y su sentido. Leemos el párrafo sobre la pobreza.
En el capítulo 45 y último por hoy llegamos a Barataria y disfrutamos de esa sabiduría popular e intuitiva de Sancho para resolver los tres casos que se le plantean saliendo airoso y completamente a la altura de las circunstancias.
Coincidimos en que este bloque de hoy nos ha hecho disfrutar especialmente. Tienen estos capítulos un tono, un lenguaje y un desarrollo que han hecho que cobremos impulso hacia la parte final de nuestra lectura. Nos despedimos hasta enero y seguiremos leyendo en estas fiestas, incluidos algunos libros que han ido apareciendo en otras sesiones y que tienen que ver con nuestros antihéroes.
Suerte para 2013.  

lunes, 17 de diciembre de 2012

Sesión del martes 11 de diciembre de 2012

Comentamos que mañana, 12/12/12 será el aniversario de la boda de Cervantes. Es motivo de celebración y representación en Esquivias y así lo hemos podido comprobar en los dípticos de la casa-museo de esta localidad.
Empezamos hoy con el capítulo 35 para asistir a un desencantamiento grotesco y ridículo. Nos surge una pregunta y es si DQ se hubiera dado los azotes para desencantar a Dulcinea. Debatimos también en torno a la ridiculización de los ideales.
En el cap. 36 nos detenemos en la carta y en la despedida de la misma: "Tu marido el gobernador" dando por hecho el título futuro de Sancho. Servirá como preámbulo a capítulos posteriores deliciosos en los que se hablará sobre el gobierno de la ínsula.
Pasamos al cap. 37 y especulamos sobre el significado del refrán "que a vosotros trasquiló...". Asistimos a la antipatía entre dueñas y escuderos y el paralelismo que hay entre ambas "profesiones". Todo esto está inmerso en la tradición literaria española, la Celestina, el Lazarillo, etc. Comienza un interesante debate sobre la continua e incansable reivindicación de Cervantes acerca de su obra. Sabemos que está patente a lo largo de toda la segunda parte y no pierde ocasión para hacérnoslo saber y apreciar. Cerramos el debate hablando ahora sobre la inspiración.
En el capítulo 38 disfrutamos con el pasaje de los superlativos. Cervantes nos introduce de nuevo en el humor, a veces hilarante, que recorre toda la obra. Debatimos en torno a la palabra "socaliñas" y "socaliñar".
En el capítulo 39 asistimos al mal casamiento, pero creemos que no hacía falta morirse. Con desmayarse hubiera sido suficiente.
En el 40 Cervantes se alaba nuevamente a sí mismo y se reconoce como un gran escritor. Se redime a sí mismo y a sus personajes, devolviéndolos el honor y poniendo en el sitio que se merecen a DQ, Sancho y Dulcinea.
Antes de despedirnos vemos las diferencias en el tratamiento de "vos" que ha ido cambiando a lo largo de los tiempos. Seguimos asistiendo, por tanto, al lenguaje como un ser vivo que va cambiando, creciendo y muriendo.
Continuaremos.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Nuestro pequeño homenaje al desaparecido Juan Luis Galiardo. También él fue Quijote ¡Que la tierra te sea leve!

Sesión del martes 27 de noviembre de 2012

Comenzamos reparando en que lleva Cervantes un tiempo empezando y acabando los capítulos con cierto suspense y eso denota una vez más su maestría e impronta novedosa a la hora de dejarnos con la miel en los labios de cara a lo que sucederá después. Seguimos hablando de Avellaneda de forma inevitable y la huella que supuso a la hora de la elaboración de esta segunda parte del Quijote. Algún asistente a este grupo de estudio del Quijote se muestra un tanto contrariado del tiempo que le estamos dedicando a dicho usurpador, pero creemos que fue para bien y no para mal que sirviera de acicate para continuar con las andanzas de Quijote y Sancho.
En el capítulo 31 asistimos al sueño hecho realidad de DQ y por fin es tratado como verdadero caballero andante. Hay una crítica interesante hacia la clerecía de la corte y nos detenemos en el cuento de Sancho.
El capítulo 32 resulta farragoso en su planteamiento, pero, no obstante tiene una importancia especial y única en el transcurso de la obra. Trata sobre la disquisición entre agravio y afrenta y nos detenemos un rato sobre dicha discusión. Hay diferencias, más allá de lo que se diga en el diccionario. Una vez más puede tener que ver con Avellaneda y la afrenta que ha supuesto para Cervantes la publicación de su obra. Coincidimos en que es un capítulo en el que tiene especial importancia el cariño que se muestran mutuamente nuestros dos protagonista y disfrutamos de una situación que no acontece todos los días. También podemos vislumbrar cuál es el objetivo de esta obra y lo que Cervantes quiere que sea.
En el capítulo 33 apreciamos cómo se han modernizado las novelas de caballerías para que sean leídas de forma más contemporánea y actual a como se había hecho hasta entonces.
En el 34 se vuelve a las situaciones más inverosímiles, incluida la injusticia más clamorosa. Asistimos a un espectáculo teatral y a una enloquecida fiesta palaciega. Nos adentramos en la investigación de los cronistas de las novelas de caballerías.
El tiempo no da para más, mientras nos perdemos de acá para allá por vericuetos imposibles.
Seguimos leyendo y caminando.

lunes, 26 de noviembre de 2012

El Quijote en Madrid

 Placa en el número 87 de la calle Atocha de Madrid colocada con motivo del tercer centenario del Quijote. El texto dice: «Aquí estuvo la imprenta donde se hizo en 1604 la edición príncipe de la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha compuesta por Miguel de Cervantes Saavedra, publicada en mayo de 1605. Conmemoración MDCCCCV».


 Placa en el número 7 de la calle San Eugenio de Madrid colocada en 1905. El texto dice: «En el solar que ocupa esta casa estuvo en el siglo xvii la imprenta de Juan de la Cuesta donde se hizo en 1615 la edición príncipe de la segunda parte del Ingenioso Caballero D. Quijote de la Mancha escrita por Miguel de Cervantes Saavedra. Conmemoración en 1905».


Estatuas de bronce de Don Quijote y Sancho Panza. Realizadas por el escultor Lorenzo Coullaut Valera (1876–1932) entre 1925 y 1930. Detalle del Monumento a Miguel de Cervantes (1925–30, 1956–57) de la Plaza de España de Madrid.

Sesión del jueves 15 de Noviembre

Comenzamos la sesión con el ofrecimiento por parte de Sara del libro Vida y sociedad en tiempos del Quijote de Alfredo Alvar Ezquerra para quien quiera leerlo. Es una novedad publicada en la editorial Lunwerg y el libro fue adquirido en una librería de un pueblo de Ciudad Real. No hubo más remedio que apropiarse de él, previo pago, para ponerlo en común en este grupo de estudio. La pinta que tiene es estupenda en un primer vistazo inicial.
Nos metemos en faena con el capítulo 25 y coincidimos en lo burlón y satírico que ha resultado el pasaje de los rebuznos. Nos da pie para hablar, contar anédotas y chistes acerca de los burros. También nos detenemos en este animal como protagonista de grandes momentos literarios como "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez o "El asno de oro" de Apuleyo. Analizamos también lo del asunto del mono y la contraposición tan interesante que introduce Cervantes entre ciencia y superstición. Está claro que incluso hoy en día no hemos avanzado demasiado en estas cuestiones.
En el capítulo 26 nos detenemos en la riqueza del lenguaje para relatar distintas situaciones. Cervantes ha cambiado notablemente con respecto a la primera parte y eso se refleja claramente en sus personajes. Esta segunda parte nos está dando muchas claves sobre el autor y sobre la importancia que ha tenido el apócrifo de Avellaneda como acicate.
En el capítulo 27 analizamos el comienzo de dicho capítulo con la expresión "Juro como católico cristiano..." y sobre todo nos entristece que DQ haya dejado solo a Sancho.
En el 28 vemos que la palabrería de DQ hace que Sancho dude, pero finalmente su fidelidad y su lealtad se imponen por encima de todo lo demás, a pesar incluso de la falta de respeto que sufre nuestro escudero en muchas ocasiones. Lo peor no es eso, sino el duro chantaje emocional al que es sometido.
En el capítulo 29 comentamos la aventura del barco encantado como recurso habitual de las novelas de caballerías. Además, aparecen dos niveles lingüísticos que son el científico y el popular. Se asume la realidad sin demasiada insistencia, una realidad que les está venciendo.
En el 30 hay un alusión al apócrifo y coincidimos en que la entrada triunfal de nuestros personajes los hace simplemente geniales.
Seguimos nuestra andadura, que a partir de ahora trasladaremos a los martes.

martes, 30 de octubre de 2012

Sesión del martes 30 de octubre de 2012

Comenzamos con el capítulo 19 y lo vemos en clave de obra de teatro introducida por Cervantes en esta segunda parte. Abarcará la boda de Camacho los próximos 3 capítulos y este es el primero que sirve de preparación para lo que vendrá después. Debatimos acerca de las distintas identidades de DQ, tres hasta ahora y nos retrotraemos al capítulo 17 para recordar el porqué del "Caballero de los leones". Son varios los caballeros así denominados a lo largo de la historia de la caballería que tan bien conoce Cervantes. Este capítulo nos da pie a debatir acerca de los pros y los contras de la juventud a la hora de casarse a edades tempranas.
En el capítulo 20 disfrutamos con Sancho de la abundancia de manjares y las opíparas ollas llenas de jugosas y grasientas comidas. Somos capaces incluso de percibir su olor. La descripción de la fiesta es sencillamente genial y nos detenemos para disfrutar de la descripción y la belleza del lenguaje utilizado en el inicio de este capítulo. DQ se lo dice a Sancho, el cual está plácidamente dormido. Es fundamental la dicotomía entre el interés y el amor y ponemos en común los diferentes tipos de amor que puede haber y los que han aparecido a lo largo de la novela, que son varios. Para Sancho sigue siendo fundamental el dinero.
En el 21 disfrutamos con el sorprendente desenlace teatral en donde la burla es protagonista. Finalmente vence el amor.
En el capítulo 22 finaliza la reflexión sobre el amor y la pobreza. La entrada a la cueva representa muchas cosas, y entre otras podría ser la bajada a los infiernos, un viaje iniciático, el descenso de DQ a lo más profundo de su locura o incluso, porqué no, un viaje surrealista y onírico con algunos tintes lisérgicos. La cueva de Montesinos da una nueva dimensión a la novela que también recoge toda una tradición literaria, mística y filosófica en torno a ese elemento tan particular y tan distinto como es la oquedad en la tierra, la caverna.
En el 23 vemos que esta experiencia de DQ le ha hecho cambiar nuevamente y tener nuevas percepciones y aprovecha para investigar en el mundo onírico.
En el 24 nos detenemos en una frase: "y cuando todo corra turbio, menos mal hace el hipócrita que se finge bueno que el público pecador." Nos da pie a encuadrarla en el momento de crisis actual.

lunes, 29 de octubre de 2012

Sesión del jueves 18 de octubre de 2012

Al comienzo comentamos un pasaje del maravilloso libro de Luis Martín-Santos Tiempo de silencio en el que se hace mención al Quijote y a Cervantes. Esta reflexión nos lanza de lleno a los capítulos que teníamos previstos para hoy.
Comenzamos con el capítulo 14 donde percibimos representada la pelea con el apócrifo de Avellaneda, el usurpador. Por fin Quijote gana una batalla como caballero y cumple su sueño. Queda vencedor. También los vencidos, en ocasiones, son vencedores. Nos recreamos en la belleza de la descripción del amanecer para introducirnos inmediatamente en la lucha y el contraste de la fealdad de la nariz del escudero del Bosque. Por primera vez, Quijote tiene un enemigo real que es Carrasco.
Los capítulos 15 y 16 nos dan pie a hablar de la poesía y este capítulo está dedicado a este arte, el cual es practicado por alguno de los contertulios de este grupo que formamos. Nos gusta la reflexión sobre la pluma y la virtud.
En el 17, hombre apercibido, medio combatido. Don Quijote se cambia el nombre y da una nueva dimensión a su identidad. Sancho vuelve a sacar su lado más pícaro con los requesones. Seguimos viendo que las experiencias que está viviendo el escudero le hacen crecer más y más. Aprende junto con Quijote. Creemos que es precisamente este crecimiento personal el tesoro que anda buscando. Esta es precisamente la ansiada ínsula y parece que se va dando cuenta, a pesar de todo. El reto a los leones puede significar el reto a Avellaneda. Don Quijote prefiere incluso la temeridad a la cobardía sin importarle su propia vida.
En el capítulo 18 nos detenemos en la respuesta y la conversación de Don Quijote con Don Lorenzo, la cual resume las artes y conocimientos que ha de manejar el caballero. Hablamos sobre la poesía y la prosa como formas distintas de expresión de la literatura. Esta novela es un buen ejemplo de la maestría y la altura a la que puede llegar la prosa.
Aquí nos quedamos a la espera de nuevas aventuras.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Sesión del 20 de septiembre de 2012

Nos encontramos de lleno otra vez en el mundo cervantino, después de la toma de contacto del primer día. Podemos decir que estamos inmersos de lleno en la segunda parte y deseosos de vivir nuevas aventuras.
En el capitulo 5 valoramos a Teresa Panza como el paradigma de la sensatez. Una vez más disfrutamos con la riqueza del lenguaje y nos fijamos en la sintaxis tan estupenda que recorre estas páginas. Por momentos asistimos a una apoteosis lingüística con la que nos deleitamos. Hay toda una sabiduría popular de fondo que Cervantes domina a la perfección. Vemos cómo Sancho va adquiriendo una nueva forma de expresarse.
En el capítulo 6 Don Quijote anuncia que quiere volver a salir y habla de los diferentes tipos de linajes. Cuestiones como la virtud, el vicio, la honradez o la riqueza hacen que mantengamos un vivo debate. De vez en cuando "aparece" Cervantes y su mundo. su biografía está presente.
En el 7 opinamos sobre una expresión que hemos anotado: "Más vale una buena esperanza que una ruin posesión". Nos da pie a reflexionar sobre aspectos importantes del sentido de la vida. Vemos también cómo Sancho se va abriendo a otro mundo y cómo va ganando en experiencia, sabiduría y lucidez. Aparece Sansón Carrasco el cual jugará un papel interesante en el desarrollo de la novela. Será quien finalmente anime a Don Quijote a que salga otra vez.
En el capítulo 8 nos detenemos en algunas frases que analizan y describen la envidia y otra que habla sobre la fama y las maldades. Hay una mención general a todos los pecados capitales, los cuales resultan atemporales. Esta da pie a dialogar sobre la moral cristiana.
Es en el capítulo 9 cuando entran en El Toboso y Sancho se está convirtiendo en un pícaro de armas tomar. Es una muestra y ejemplo de la astucia de Sancho para convivir con Don Quijote y su recurso de la magia. Parece que Don Quijote no quiere ver a su Dulcinea real. Lo que nos planteamos es que ¿No quiere Don Quijote o no quiere Cervantes?
En el capítulo 11 analizamos la simbología de la carreta y los personajes que en ella se encuentran.
En el 12 se introduce una parte de suspense muy atractiva. Nos gusta la humanización de los animales y nos parece muy curioso que la relación de Sancho con su rucio no es la misma que la de Don Quijote con Rocinante.
En el capítulo 13 nos resulta conmovedor el momento en que Sancho rompe una lanza en favor de su amo y muestra su amor por él. Nos regocijamos con los placeres del buen vino y el buen comer.
El camino no ha hecho más que empezar y nuevos goces nos esperan.

jueves, 13 de septiembre de 2012




Sesión del 13 de septiembre de 2012

Volvemos tras el descanso vacacional con fuerzas renovadas y gran ilusión por retomar nuestra lectura aparcada durante el verano. Todos coincidimos en que queríamos seguir leyendo la segunda parte del Quijote, pero era mejor aguantarse las ganas para llevarlo más pausado, al ritmo del grupo de estudio y que así no nos jugase malas pasadas la memoria de lo que ya leímos hace tiempo.
Comentamos extensamente las vicisitudes del veraneo de los participantes y nos metemos de lleno donde lo dejamos en junio. Repasamos lo que ya vimos en el prólogo y los primeros 5 capítulos. Surge inevitablemente   el asunto Avellaneda y decidimos que si al final del  Quijote nos quedan ganas, podemos leer el Quijote de Avellaneda de una manera menos exhaustiva, pero comparativa. Puede resultar muy esclarecedor dada la incidencia que tiene en la historia del Quijote. Parece que, lejos de su propósito, lo de Avellaneda hace que Cervantes brille más.
Cervantes parece que está molesto, enfadado con lo que ha sucedido y debatimos en torno a si él sabía quien era la persona que se escondía bajo ese seudónimo. Nuestra opinión es que le conocía, pero quizás era alguien protegido y respaldado. En cualquier caso, a día de hoy, más allá de la ingente cantidad de sesudos estudios para desentrañar el misterio, la verdadera identidad sigue sin saberse. Esto le aporta un carácter misterioso, propio de novela negra que resulta muy motivador.
Durante este tiempo, nuestro compañero Hilario ha escrito un poema a vuelapluma, "in situ" que nos lee y arranca nuestros aplausos.
Coincidimos en que ya desde el capítulo 1 de esta 2ª parte Cervantes es un maestro en el juego de los tiempos. Son diez años en la vida real que se transforman en un mes en la ficción, con todo lo que ha acontecido, tanto a nivel personal como literario en ese tiempo. Nos detenemos en la crítica que se hace a los caballeros que nada han hecho y que parece que lo son.
Los capítulos 2, 3 y 4 parecen formar un bloque temático en torno a las diferencias entre el poeta y el historiador y disfrutamos especialmente de la intertextualidad y la relación entre ficción y realidad, haciéndose eco de los errores y deslices cometidos en la primera parte. El personaje de Quijote parece que toma cuerpo y se sale del propio libro. Se mezclan por mometos Cervantes y Quijote como militares fracasados. La autocrítica y el resumen rápido de la primera parte son simplemente geniales.
En el capítulo 5 nos detenemos en el lenguaje coloquial entre Sancho Panza y su "oíslo", es decir, esposa. Es una joya lingüística. 
Buen comienzo para un Cervantes brillante y con ganas de dejarnos lo mejor de sí desde el punto de vista literario.
Nos despedimos con la sensación de que nuestra motivación se ha incrementado después del descanso estival.

jueves, 28 de junio de 2012

Sesión del 14 de junio de 2012

Hemos comenzado la segunda parte y nos hemos enfrascado con el prólogo y los dos primeros capítulos. En el aire ha empezado a sobrevolar Avellaneda y estamos todos de acuerdo en el cambio de tono y de rumbo que ha tomado la novela. El inicio es genial haciendo metaliteratura. Nos habla de una obra de ficción sobre el hidalgo, el cual es a la vez un personaje de ficción. Volvemos a hablar sobre lo políticamente correcto en el uso del lenguaje. Decidimos que nos merecemos un descanso y que volveremos en septiembre retomando los primeros compases de esta segunda parte. Cada uno decidirá si continúa con la lectura, revisa bibliografía que ha ido apareciendo, o simplemente se dedica a otros menesteres que nada tengan que ver con La Mancha. El espíritu libre de Don Quijote se nos ha contagiado y haremos aquello que consideremos oportuno, lo que nos dé la gana, o lo que nos dejen...
Para despedirnos temporalmente, sirva un texto de Antonio Machado, quien en su "Juan de Mairena" dice lo siguiente:
"Nuestro Cervantes -sigue hablando Mairena a sus alumnos- no mató, porque ya estaban muertos, los libros de caballerías, sino que los resucitó, alojándolos en las celdillas del cerebro de un loco, como espejismo del desierto manchego. Con esos mismos libros de caballerías, épica degenerada, novela propiamente dicha, creó la novela moderna. Del más humilde propósito literario, la parodia, surge -¡qué ironía!- la obra más original de todas las literaturas. Porque esta gloria no podrán arrebatarnos a los españoles: el que lo nuestro, profundamente nuestro, no se parezca a nada.
"Extraño y maravilloso mundo ese de la ficción cervantina, con su doble tiempo y su doble espacio, con su doblada serie de figuras -las reales y las alucinatorias-, con sus dos grandes mónadas de ventanas abiertas, sus dos conciencias integrales, y, no obstante, complementarias, que caminan y que dialogan. Contra el "solus ipse" de la incurable sofística de la razón humana, no sólo Platón y el Cristo, milita también en un libro de burlas, el humor cervantino, todo un clima espiritual que es, todavía, el nuestro. Se comprende que tarde tanto en llegar esa otra gran novela que todos esperamos."
Buen verano.

lunes, 4 de junio de 2012

Reunión del 31 de mayo de 2012

En la sesión de hoy hemos comentado los últimos capítulos de la primera parte. Además hemos decidido continuar con la segunda parte durante el mes de junio. Vendrá el parón obligado de las vacaciones de julio y agosto y después del verano lo retomaremos donde nos hayamos quedado. Seguro que en el vereano encontramos más curiosidades para comentar y compartir.
En el capítulo 46 vemos que Sancho vuelve a hacer gala de su sensatez y eso a Quijote no le gusta demasiado. Nos detenemos en la larga lista de insultos que aparece. nuestro idioma es muy rico y extenso en cuanto a vocabulario a la hora de insultar y así nos lo hace saber Cervantes. También nos llama la atención las frases que hacen referencia al miedo y a la cobardía..
En el 47 parece como si en el libro se defendiese la caballería de antaño, pero según le interesa a Don Quijote nos dice que va evolucionando y cambiando; se ha modernizado. Don Quijote elude la responsabilidad de lo que le ocurre y achaca a los encantamientos que las cosas no le salgan del todo bien. Empezamos a plantearnos si Don Quijote se ha resignado o se ha rendido en su noble y digna batalla. Parece también darse cuenta de que está solo. Cervantes nos recuerda que tiene más cosas escritas. Nos fijamos además en la descripción de los demonios, entendidos fundamentalmente como el "daimon" griego, sin tener la connotación que posteriormente se le dará en el cristianismo como enemigo de Dios. Da la sensación de que tanto quijote como Cervantes empiezan a estar cansados. Aún así sus análisis sobre la libertad siguen estando presentes. El canónigo parece convertirse en el portavoz de Cervantes a la hora de teorizar sobre los libros de caballerías.
El capítulo 48 abunda en la teorización de la novela y se sigue dialogando sobre los cambios de los tiempos.
En el 49 seguimos disfrutando con la mezcla entre realidad y ficción y los diálogos que tan importantes son en la novela.
En el 50 Sancho sigue pendiente de su ínsula para ser rico, ni siquiera para gobernar. Entramos en un debate acerca de los ideales de Sancho trasladados a nuestros días y los intereses espurios y mezquinos que gobiernan nuestra vida. Quijote se está haciendo más teórico y cada vez lleva menos a la práctica sus nobles ideales del principio.
En el capítulo 51 nos encontramos de nuevo con el ámbito pastoril. Además establecemos un debate muy interesante en torno a la misoginia de Cervantes.
En el capítulo 52 y último de esta primera parte nos llama la atención ese final abierto de Cervantes invitando a continuar la novela con nuevas aventuras en el futuro. Quijote maltrecho y derrotado reposa por fin en su cama y se echa a dormir como en otros capítulos anteriores que ya hemos visto. A pesar de lo que pueda parecer el tiempo cronológico en el que se ha desarrollado la novela ha sido de unos cuantos días nada más.
Nos hemos quedado con ganas de más y sabemos que la segunda parte nos deparará grande momentos, así que continuaremos sin más dilación. El calor que empieza a hacer no nos acobarda. Seguimos leyendo y disfrutando.

domingo, 20 de mayo de 2012

Reunión del 17 de mayo


Hoy nos ha acompañado a la sesión Alberto al que hace tiempo que no veíamos por aquí. Está leyendo el libro con nosotros desde Palma y nos va siguiendo en el blog. Le ha sorprendido lo bien documentados que venimos, con nuestros apuntes y los deberes muy bien hechos.
Comenzamos haciendo referencia a los "Episodios Nacionales" de Benito Pérez Galdós, concretamente a "Bailén" y leemos una cita interesantísima en la que se nos describe el paisaje manchego en el que discurren las aventuras de nuestro caballero andante. Son muchas pinceladas las que da Galdós refiriéndose al Quijote. El escenario manchego parece ser el único y necesario paisaje posible para que un personaje como Don Quijote pueda resaltar en una llanura monótona en la que parece que nunca pasa nada. Por algo es Don Quijote de la Mancha. No podemos concebirle en otro lugar y Galdós tampoco.
Hilario nos ha leído un pasaje de su particular Quijote anacrónico trasladado al siglo XX y eso nos ha servido para que nos contara cómo surgió la idea de hacer este trabajo tan original y las posibilidades para publicarlo. Su particular visión hace que comentemos anécdotas y curiosidades acerca de lo que ha leído.
Debatimos acerca de lo que nos transmite el Quijote, tanto de forma explícita como en las elipsis que utiliza. La maestría de Cervantes en este sentido es incuestionable. Teresa nos recita de memoria un poema brillante compuesto por ella misma que arranca nuestras felicitaciones y aplausos. Es el siguiente:
Dice, pero se desdice
y parece que no dice
lo que, a veces, decir dice.
Y si es que no lo dijera,
¿Porqué a mi me pareciera
que dice cuando no dice?
Ya me falla la sesera,
pues yo digo y me desdigo
según su historia leyera.
Luego, participo
y vivo con él la loca quimera.
En el capítulo 42 volvemos sobre la Venta como microcosmos en el que se da toda una sociedad al completo de forma reducida y comprimida. El manejo y puesta en escena de los personajes es extraordinario. La Venta como lugar de encuentro y de paso, donde hay bellas mujeres y Dulcinea se ve empequeñecida. Por momentos nos recuerda al camarote de los hermanos Marx. Nos gusta la palabra "oidor" y nos detenemos en ella. Llegamos a la conclusión de que se trataba de un puesto de relativa importancia semejante a funcionario, con cierto carácter oficial y que pudiera ser una especie de juez de paz, notario, o mediador de algún tipo de arbitraje.
Da la sensación de que Quijote ha vivido siempre fuera de la realidad, recluido entre libros y ajeno a lo que ocurría a su alrededor. Parece tener la inocencia de un niño grande e indefenso.
En el capítulo 43 nos hace gracia la palabra "semidoncellas". El poema inicial nos evoca el Romance del Conde Olinos, tantas veces versionado musicalmente, perteneciente al Romancero viejo.
En los capítulos 44 y 45 volvemos a detenernos en aspectos de Don Quijote no tan heroicos y que tiene que ver con la cobardía y con su incompetencia. Volvemos a ver su locura selectiva en función de determinados intereses y vemos que esa locura es para los demás motivo de, o bien burla y diversión, o bien perjuicio y enfado.
Empezamos a vislumbrar la trampa a la que van a someter a nuestro antihéroe maravilloso.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sesión de 3 de mayo


Comenzamos retomando el bello discurso del cap. 38 acerca de las armas y las letras. La relación entre la guerra y la literatura es algo prácticamente perdido hoy, pero Cervantes sabe conferirle una dignidad extraordinaria. Leemos un artículo muy interesante de Félix de Azúa aparecido en la prensa y que tiene que ver con la edición del libro "La historia verdadera de la conquista de Nueva España" del autor Bernal Díaz del Castillo. http://elpais.com/elpais/2012/04/16/opinion/1334600416_746004.html
Al hilo del mismo traemos a colación el maravilloso libro de Bartolomé de las Casas: "Brevísima relación de la destrucción de las Indias". Trasladamos a la actualidad lo del "honor militar" y citamos el artículo del coronel Amadeo Martínez Inglés "¿Por qué te callas?" y el demoledor pliego de descargos que envía al juez que le ha llamado a declarar por el artículo mencionado. Como vemos, los asuntos marciales dan para mucho y así lo hemos podido comprobar tanto en el Quijote, como en nuestros días. Comentamos también como anécdota en este sentido que el gobierno de Pinochet prohibió la lectura de nuestro libro en el año 1981 ¡nada menos! por ser un alegato en favor de la libertad del individuo y como oposición a cualquier tipo de poder institucional.
Del capítulo 39 valoramos la historia del cautivo como el traslado a otros mundos de ámbito oriental al modo de "las mil y una noches". Se da un salto de lo novelesco o lo ficticio al relato histórico. Nos aparece un Cervantes autobiográfico y por tanto cronista, historiador y "periodista reportero de guerra".
En el capítulo 40 nos detenemos en la forma de ver la cultura musulmana y de la convivencia, tan diferente con respecto a ahora, de esta cultura con la cristiana. Sospechamos que por entonces se trataba de forma mucho más normal y cotidiana dicha relación de culturas y religiones. Surge un buen debate acerca de esas diferencias y sus consecuencias en nuestra sociedad. Nos detenemos en Zoraida como un nuevo y matizado personaje femenino más en el Quijote y la importancia de dichas mujeres. Antes de leer el libro pensábamos que sólo estaba Dulcinea y poco más y ahora vamos descubriendo el tratamiento y la importancia que Cervantes da a los personajes femeninos.
En el capítulo 42 vemos que por entonces ya había "pateras". Concluye el relato del cautivo. Debatimos sobre algo que a estas alturas tenemos ya muy claro. La Venta es un punto neurálgico sobre el que gira toda la obra. Sobrepasa su importancia como lugar espacial, para convertirse en el punto de salida y llegada, el espacio donde se da cabida a todos los personajes. Es como una rueda de bicicleta con sus radios de cuyo centro mana todo. Llegados a este punto, Hilario nos lee un fragmento de su obra en la que igualmente cobra vida lo que él denomina "el Ventarrón".  Estos han sido siempre lugares indispensables en los caminos y en el fluir de la vida.
Terminamos comentando el pasaje que hace referencia al Quijote de la obra imprescindible de Alberto Manguel: "Una historia de la lectura".  Allí se recuerda que en el Quijote está presente la lectura de relatos en grupo como el del curioso impertinente parecido a como nosotros lo hacemos. Cada uno interviene cuando y como cree oportuno mientras se disfruta leyendo.
El próximo día comenzaremos por el capítulo 42.

lunes, 16 de abril de 2012

Reunión del jueves, 12 de abril

Lo primero es que cambiamos la fecha de la próxima sesión y las consecutivas por coincidencia con el club de lectura, así  que la próxima sería el jueves que viene, día 19 de abril y a partir de ahí cada dos semanas, como siempre.

Hemos comentado los siguientes aspectos:
Nueva Zelanda fue el primer país del mundo (o uno de los primeros) en conmemorar el 400 aniversario durante los encuentros para profesores de español en Nueva Zelanda (octubre de 2.004). La Primera Traducción De “El Quijote”: En 1.612, cuatro años antes de la muerte de Cervantes y siete después de que el librero madrileño Francisco de Robles pusiera a la venta un volumen muy mal editado en la imprenta de Juan de la Cuesta, titulado “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, aparece la primera traducción de dicha obra a una lengua extranjera. El responsable de esa traducción, dada a la estampa con el título de “The History of the Valorous and Wittie Knight-Errant, Don Quixote of the Mancha”, es el inglés Thomas Shelton, quien le dedica su trabajo a Lord Walden. En 1.948, aparece “The Ingenious Gentleman Don Quixote de la Mancha”, versión del americano Samuel Putnam, autoridad en las literaturas romances, quien, según cita la Encyclopaedia Britannica, invirtió en la tarea diecisiete años de su vida.

En primer lugar hemos leído y comentado un pasaje del libro de A. Machado "Juan de Mairena" en el que se refiere de forma explícita al Quijote, y más concretamente al tratamiento que se da en el mismo al refranero como forma de conocimiento popular. El manejo que hace de él Cervantes es valorado por y mencionado por Machado de forma especial.

En el capítulo 27 tratamos el Soneto que aparece en el mismo y debatimos acerca del problema y el daño que ahí se plasma a causa de la falsa amistad. Hablamos también de la distinta visión que se da del amor según lo va narrando una parte u otra de los amantes.
 se puede intuir que tanto verso como vemos apareciendo en el libro comienza a parecer un claro síntoma de que Cervantes hubiera preferido pasar a la Historia como un gran poeta, más que como el gran novelista que ha pasado.
Bella y desdichada historia de amor y desventuras la de Cardemio y Luscinda, que seguramente se haya repetido millones de veces desde entonces acá.

Capítulo 28. Cervantes ha echado a Quijote a descansar y a dormir y eso nos da pie a opinar sobre los diferentes motivos que puede tener el autor para introducir estos textos, estas novelas cortas en medio de la narración de las aventuras del Quijote. Estos "paréntesis narrativos" pueden deberse a diferentes causas  sin llegar entre nosotros a ninguna conclusión al respecto. Todas las aportaciones resultan interesantes y probables (descansos para el lector, creatividad desbordada del autor, interés de Cervantes por mostrárselo al lector a cualquier precio, etc...)

En el capítulo 29 volvemos nuevamente sobre la cuestión moral amorosa y el tratamiento de las relaciones sexuales o carnales relativamente liberadas pese a lo que pudiera parecer por la época en la que se escribe la obra. Hablamos de la princesa Micomicona, de Maritornes. Abordamos nuevamente el cambio de carácter en Sancho, siendo ahora más ruin y habiendo tomado a estas alturas perfectamente la medida a Quijote.
El racismo nos viene ya de lejos:Ellos, en fin, son labradores, gente llana, sin mezcla de alguna raza mal sonante...” dice Dorotea, la mujer que narra su desdichada historia al Cura y acompañantes.
Una ocurrente frase: “Comenzó a decirme tales razones, que no sé cómo es posible que tenga tanta habilidad la mentira que las sepa componer de modo que parezcan tan verdaderas.”

En el capítulo 30 nos centramos, entre otras cuestiones en que Sancho ya ha aprendido a mentir Quijote, el cual dictamina que a los caballeros les toca ayudar y no juzgar.

En el capítulo 31 nos lamentamos de lo sucedido y narrado por Andrés.

El próximo día comenzaremos a comentar el cap. 32 y leeremos desde el 35 hasta el 40.

viernes, 30 de marzo de 2012

Reunión del día 27 de Marzo

Hemos comenzado la reunión hablando de la película "Honor de Cavallería", del cineasta catalán Albert Serra. Se trata de una curiosa versión cinematográfica de bajo presupuesto de nuestros personajes a través del Ampurdán. Ha sido premiada en varios certámenes.
Hemos visto una de las aproximaciones más interesantes a la obra del Quijote de uno de nuestros filósofos más certeros, "Vida de Don Quijote y Sancho" de Miguel de Unamuno.
También hemos visto el libro de Jorge Luis Borges,  "Ficciones". Relato Pierre Menard, autor del Quijote. Finalmente, un interesante y completo libro que aborda el Quijote desde diferentes aspectos, con unas ilustraciones excelentes,  Don Quijote en el campus. Tesoros complutenses. U. Complutense de Madrid. Estas obras se encuentran disponibles en la biblioteca de la Casa de la Cadena.
Curiosidad: Jorge Luis Borges pretendió dar la obra de Cervantes por inédita. Así, llevó adelante un famoso cuento que dedicó a Silvina Ocampo: “Pierre Menard, autor del Quijote”. Firmado en 1939, lo publicó primero en la revista “Sur” y lo incluyó después en su libro “Ficciones”. Para José Bianco se trató del primer cuento fantástico de inspiración metafísica y es el traspaso entre el viejo Borges, poeta y ensayista, y el nuevo Borges, autor de las ficciones que le dieron renombre.
Evidentemente, este fue uno de los tantos divertimentos de Borges con la literatura. Pierre Menard es en el relato, un escritor común, de principios del siglo XX, autor de una obra más bien pequeña y modesta, atormentado por un propósito meramente asombroso: escribir el Quijote. No hacer una versión contemporánea del Quijote, ni tampoco ser en el siglo XX un novelista popular del siglo XVII, sino seguir siendo Menard, es decir, un poeta simbolista francés de la década del XX sin ninguna de las experiencias de Cervantes, y aún así, poder escribir su novela, línea por línea y obtener sin embargo una obra diferente. Volvemos a decirlo: fue un divertimiento de Jorge Luis Borges.
Abordamos los capítulos XXII al XXVI. Vuelve a incidir Cervantes en que la historia que está narrando pertenece al autor arábigo y manchego Cide Hamete Benengeli.  De nuevo la ironía y fino humor, al enumerar los delitos de los presos a galeras:
-      Por demasiado amor... a las cosas ajenas.
-      Por cantar... sus delitos en tortura.
-      Por no tener diez ducados... para comprar al procurador.
-      Por alcahuete... utilizando la hechicería.
-      Por estudiante de fácil palabra... y haberse encandilado a varias mozas, que seguramente no debía.
-      Ginés de Pasamonte, por escribir su vida... Esto bien parece una crítica de Cervantes al reflejarse a sí mismo, que por decir verdades acabó en galeras.
En su arenga a los presos se deja ver otra crítica a la Justicia impartida entonces, que se movía por otros caminos distintos al imparcial juicio.
En el siguiente capítulo cabe mencionar cómo don Quijote y Sancho se echan a Sierra Morena para huir de la Santa Hermandad, como luego hicieran los bandoleros. También parece importante el recurso utilizado por Cervantes para justificar que, después de la gravedad de los hechos que habían protagonizado –el asalto al comisario y posterior libertad de los presos de galeras-, aún siguiera Sancho empeñado en quedarse con el caballero, gracias al encuentro de la bolsa de escudos de oro. Aparece un Sancho romántico. Comentamos el error de la desaparición de escena del rucio y su posterior aparición. Podría ser un error a la hora de editar los capítulos con lo que se pudo haber alterado el orden cronológico de los mismos. Con Cardenio, El Roto, pone Cervantes un espejo delante a don Quijote. Otro alma cándida que cayó presa de los Libros de Caballerías y cruzó la fina línea que separa cordura y locura. Quizá busco aquí el autor mostrar que el “daño” que estos libros hacían en las mentes de quienes los leían se tomase como algo general y no un hecho aislado en la figura de don Quijote.
Aquí mete Sancho una buena andanada de refranes para dar a entender que a él ni le va ni le viene la historia contada en Amadís sobre el amancebamiento o no de la reina Madásima con su cirujano.
“-Ni yo lo digo ni lo pienso -respondió Sancho-: allá se lo hayan; con su pan se lo coman. Si fueron amancebados, o no, a Dios habrán dado la cuenta. De mis viñas vengo, no sé nada; no soy amigo de saber vidas ajenas; que el que compra y miente, en su bolsa lo siente. Cuanto más, que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; mas que lo fuesen, ¿qué me va a mí? Y muchos piensan que hay tocinos y no hay estacas. Mas, ¿quién puede poner puertas al campo? Cuanto más, que de Dios dijeron.”
Aclara don Quijote a Sancho, ante otra duda que éste tiene sobre la veracidad de los hechos y la cordura del caballero, que en el mundo de las aventuras de los caballeros andantes se ponen en movimientos muchas hechicerías para hacer ver a la gente común las cosas de otra manera.
Rizando el rizo, queda don Quijote abandonado en Sierra Morena, con la ropa hecha  jirones y haciendo “locuras” hasta que Sancho vuelva con la buena nueva de dona Dulcinea. Queda el caballero “reflexionando” si imitar a Rolando o a Amadís de Gaula, decidiendo hacerlo por los actos de éste último. En tanto Sancho Panza, camino del Toboso se encuentra con el barbero y el cura que iban en busca del caballero. Traman disfrazarse ambos de doncella y escudero para pedirle a don Quijote que les acompañase a deshacer un agravio y así conducirle de nuevo a su casa hasta que encontrasen alguna cura para su mal. Comentario sobre la poesía de Dulcinea. Ruptura de la rima con lo de "del Toboso". El barbero y el cura notan que Sancho se ha contagiado de la locura de D. Quijote. Hay un exceso de ambición de Sancho que no se adecúa a la personalidad que ha mostrado hasta ahora.
El próximo día 12 de abril comentaremos a partir del capítulo XXVII y leeremos del XXX al XXXV durante esta quincena.

viernes, 16 de marzo de 2012

Reunión del día 15 de marzo

Hemos comenzado la reunión con un esquemático y sencillo cuadernillo titulado CERVANTES, del autor Rafael Mínguez Fernández de la editorial AKAL.
Hemos traído también el libro de Juan Eslava Galán "En busca del unicornio", de la editorial Planeta, donde el personaje principal tiene algo de quijotesco.
Hemos leído el discurso de Juan Carlos Onetti en la recepción del premio Cervantes del año 1980, en el que da una visión del quijote como símbolo de libertad que nos gusta  especialmente. Hemos aprovechado para recomendar la página web donde se encuentran todos los discursos del premio Cervantes y en los que siempre se toca, de una u otra manera, el tema de Cervantes y el Quijote según la visión particular del escritor en cuestión.
Curiosidad:  En 1969 Guillem Morey Mora, autor mallorquín,  publicó una obra donde afirmaba que el Greco era el auténtico autor de la obra del Quijote. Según éste, el Greco que sería realmente judío, escribió el manuscrito de la obra en arábigo bajo el seudónimo de Cide Hamete Benengeli sobre los años 1585 y 1590. Convertido el pintor después al cristianismo y descubierta la obra por la Inquisición, la abandonó bajo la promesa de la absolución. Tiempo después Cervantes la compraría en Toledo, mandaría traducirla y acabaría publicándola con retoques. De esta forma el verdadero autor, según Morey, se convertiría en un personaje más de su propio libro, ya que Cide Hamete no sería otro que Dominico Theotocópoli, más conocido por El Greco.
Hemos hablado previamente de la relación que se establece de forma genérica para los capítulos que vamos a ver hoy entre Quijote y Sancho y nos entristece profundamente el tratamiento del primero con respecto al segundo, de una forma altiva y prepotente. Relación amo-sirviente. Cada vez y poco a poco Sancho se irá liberando de esto y comenzará a ser más irónico aportando actitudes positivas e irónicas con el caballero de la Triste Figura. Por el contrario, Quijote no demuestra sentido del humor y va cediendo, como sin darnos cuenta a lo que Sancho va proponiendo.

Abordamos los capítulos XVI a XXI. Otra prueba más del sentido del humor de Cervantes: “Servía en la venta, asimesmo, una moza asturiana, ancha de cara, llana de cogote, de nariz roma, del un ojo tuerta y del otro no muy sana. Verdad es que la gallardía del cuerpo suplía las demás faltas: no tenía siete palmos de los pies a la cabeza, y las espaldas, que algún tanto le cargaban, la hacían mirar al suelo más de lo que ella quisiera.”
Digna de imaginarse la trifulca que montan en el camaranchón con la visita de la asturiana, que iba a refocilarse con el arriero y acabaron todos a tortazos no quedando ninguno bien parado.
Crítica a los historiadores conocidos y reconocimiento del trabajo y el rigor de Cide Hamete. cervantes se muestra especialmente duro con la pobre Maritornes. Sorprende cuando poco antes ha sido sensible y cuidados con Marcela.
Al fin descubrimos el bálsamo de Fierabrás: “un poco de aceite, vino, sal y romero para hacer el salutífero bálsamo”.
Quizá sea un guiño al poder que la mente tiene sobre el cuerpo, o quizá sean necesidades del guión, el caso es que la pócima sanó a Don Quijote e hizo trizas el estómago de Sancho. Así pues, parece que el bálsamo era solo para caballeros.
Resulta curiosa la forma de hacer pagar a Sancho la “cara dura” de irse sin pagar de la venta, mediante el manteo por parte de los alojados en ella, como si el desagravio fuese también para los que sí pagaban sus servicios. También debió resultar insultante para el ventero la “excusa” que ponían para no pagar.
Detrás de los comentarios que viene haciendo Don Quijote en estos capítulos se viene observando cuán curioso es el “reglamento” de la Orden de Caballería, que siempre deja una puerta abierta para la justificación cuando se trata de enfrentarse a cosas serias o enfrentarse a quien no fuese caballero u “oponente imaginario”; es decir, que juega en todo momento con la posibilidad de que la locura o la cordura de Don Quijote venga dada por el grado de peligrosidad de las refriegas; aspecto éste que no escapa a la observación de Sancho.
La retahíla de nombres que salen por la boca del hidalgo cuando ven los dos rebaños de oveja es al fin el resumen de todos los libros de caballería leídos hasta ese momento. Por el contrario, Sancho tiene cada vez menos dudas que su señor está más para allá que para acá. Pero juzga el caballero que la falta de visión de su escudero es debida al miedo, que ciega el entendimiento, y le pide que se aparte de la batalla.
Vuelve Don Quijote a quedar maltrecho y ya son… muchas veces. Comienza por tanto a ser necesario que Cervantes explique de alguna manera de dónde viene el real aguante que tiene Don Quijote para sufrir tanto golpe y mantenerse aún pendenciero.
Otro golpe de humor de Cervantes cuando narra el cómo se vomitan el uno sobre el otro debido a los restos del bálsamo de Fierabrás que tomara Don Quijote en plena batalla para curarse de las pedradas que iba recibiendo.
La frase "Nunca la lanza embotó la pluma, ni la pluma la lanza" en clara referencia a la biografía del propio Cervantes como soldado y escritor al mismo tiempo.
Aparece por primera vez el sobrenombre de caballero de la triste Figura, impuesto por Sancho y que en un alarde de Cervantes deja entrever que así lo ha querido el escritor que narrará sus hazañas.
En verdad es tal la maestría del escritor en la forma de narrar esta contienda que parece que estuviese proyectándose en una pantalla, ayudado sobre todo por las visiones que de ella tenía Sancho.
Cabe destacar La Mancha como lugar de paso. Son varios los personajes a estas alturas de la novela que proceden de distintas partes de España y van de un lugar a otro.
Un buen texto para desentrañar: “...no debe de haber desde aquí al alba tres horas, porque la boca de la Bocina está encima de la cabeza, y hace la media noche en la línea del brazo izquierdo.”  Y que quiere decir: que se basa en la posición de la constelación de la Osa Menor –llamada bocina por su forma-, que con buen tiempo es visible durante toda la noche, pero va cambiando de posición a lo largo de ésta, lo que proporciona una manera sencilla de averiguar la hora. Observación ésta muy conocida por los pastores.

Nos aparece un Sancho ingenioso intentando alargar un cuento para hacer tiempo y que Don Quijote no se fuera de aventura y le dejase allí solo.
Otra secuencia para reírse un rato es cuando Sancho va a hacer sus necesidades intentando no hacer ruido, aunque no lo consigue y cuando ya aliviado llega el olor a las narices del hidalgo, quien achaca el evento al miedo.
Después de las carcajadas de Sancho al descubrir que los golpes que les habían tenido en ascuas toda la noche provenían de un taller de curtido de pieles, se deja ver el orgullo que esconde la hidalguía de Don Quijote, cuando dice: “No niego yo -respondió don Quijote- que lo que nos ha sucedido no sea cosa digna de risa, pero no es digna de contarse; que no son todas las personas tan discretas que sepan poner en su punto las cosas.”
Se aventura en este capítulo que si al caballero pasare algo, o no fuese capaz de ofrecerle ínsula alguna, podría tener Sancho por seguro que salario sí le llegaría, aunque no sabría especificar cuánto.
Son constantes las referencias del libro a la distinta forma de ver el mundo que tenemos las personas, aquello de que todo es del color del cristal con que se mira. Además, demuestra una y otra vez cómo esa distinta forma de ver la realidad es la causa de todos los males de la Humanidad, que no hace sino enfrentarnos los unos  los otros.
Así veía don Quijote su realidad: “¿no ves aquel caballero que hacia nosotros viene, sobre un caballo rucio rodado, que trae puesto en la cabeza un yelmo de oro?”
Así la veía Sancho: “Lo que yo veo y columbro -respondió Sancho- no es sino un hombre sobre un asno pardo, como el mío, que trae sobre la cabeza una cosa que relumbra.”
Curiosa la sentencia que afirma, hablando de razonamientos, que no hay ninguno gustoso si es largo. Y dicho esto, le larga a Sancho un buen discurso. Otra nota más de fino humor.
Hace una reflexión don Quijote acerca de los linajes de grandes hombres. Como unos, descendiendo de nobles acaba en la nada y cómo otros ascienden de la nada hasta llegar a ser grandes hombres; y cómo valen tanto los unos como los otros.
En la siguiente reunión comenzaremos en el capítulo XXII.
¡Importante! Hemos fijado la próxima sesión para el martes 27 de marzo a las 19 horas, ya que el jueves es la huelga. Leeremos hasta el capítulo 30.

viernes, 2 de marzo de 2012

Reunión del día 1 de Marzo

Se han incorporado dos lectores más: Alberto y Francisco.
En la reunión de hoy, como curiosidad, hemos contado cómo la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha,  procesado por frecuencias de palabras a partir del original almacenado en modo texto en Proyecto Gutenberg, arroja estos resultados:
- Contiene 211.560 palabras
- 15.781 son palabras distintas
- En total hay más de 800.000 letras y signos ortográficos
- La palabra “que” es la más frecuente y aparece 10.611 veces (también hay 319 “qué”).
- La primera palabra menos común de las palabras comunes, aunque aparece 1.019 veces es “don”.
- Contiene 19.378 comas y 4.675 puntos.
- La palabra “Quijote” aparece 839 veces; “Sancho”, 659 y “Dulcinea”, 88.
Hemos continuado con nuevas aportaciones y curiosidades, como el disco-libro "Don Quijote de la Mancha. Romances y músicas", cantado por la Capela Reial de Catalunya. Combina párrafos del Quijote recitados con Romances acompañados por música de la época. Está disponible en las dos bibliotecas de Pinto. Esto nos da pie para hablar de la música del quijote. Aparecen frecuentemente personajes que cantan y hay ruidos y sonidos descritos perfectamente y con presencia constante. En algunos momentos, la cadencia de la narración recuerda un romance.
Se aporta el libro de Manuel Fernández Álvarez, titulado "La sociedad española en el siglo de oro", de la editorial Gredos, como estudio interesante de la vida cotidiana, artística, económica y política en la época que nos ocupa.
Además se recomienda la obra de Ortega y Gasset "Meditaciones del Quijote" como estudio fundamental del Quijote desde el punto de vista filosófico.
Volvemos a retomar la parte humorística del Quijote y la dificultad para entenderla desde otras culturas u otros idiomas. Reflexionamos acerca de las traducciones de ésta y otras obras literarias.
Abordamos los capítulos XI al XV, que nos quedamos sin tratar en la anterior sesión por falta de tiempo.
Nos complace Cervantes con un romance, que gusta a Don Quijote, pero no a Sancho. Se luce también con un dicho que ha llegado a nuestros días en la forma de “Bueno, vamos a ir terminando que estos hombres querrán irse a dormir”.
Además, introducimos la visión idílica y paradisiaca de una forma de vida más natural, donde todo es de todos.
A destacar como curiosidad como en la narración que el cabrero hace del triste desenlace de la historia de Grisóstomo está llena de correcciones que le va haciendo Don Quijote, quien no soporta las constantes incorrecciones en el hablar del pastor, “el trocar de los vocablos”, que dice Cervantes.
Hemos ido viendo hasta ahora que Cervantes estaba dotado de un fino sentido del humor que nos va dejando hasta ahora como el que salpica sal o perejil. Concretamente, al final de este capítulo, nos dice cuando explica cómo van a dormir nuestros personajes: “…todo lo más de la noche se le pasó [Don Quijote] en memorias de su señora Dulcinea, a imitación de los amantes de Marcela. Sancho Panza se acomodó entre Rocinante y su jumento, y durmió, no como enamorado desfavorecido, sino como hombre molido a coces.”
Tratamos el tema de las bodas y casamientos de los jóvenes y la moda en la época de hacerse los ricos pastores. Marcela también es rica.
Narra el viaje hacia el entierro de Grisóstomo y cómo entabla conversación con un caminante sobre caballeros andantes. Aquél echa en cara a Don Quijote que los caballeros se encomienden a sus damas en los duelos, en vez de hacerlo a Dios. Compara Don Quijote a los caballeros andantes a los frailes, ambos sirven al cielo, pero mientras que unos lo hacen de forma sosegada los otros lo hacen de forma activa. Puede verse aquí una crítica a la labor de la Iglesia, que mucho predicar igualdad y justicia y no hace nada por remediarla.
Incidimos en la visión negativa del libro hacia los frailes
Interesante capítulo donde Cervantes hace, por boca de Marcela, un alegato a la libertad de la mujer de escoger amoríos y como no va asociada la belleza con el deseo que se tenga por ella, siendo, al menos en aquel tiempo, casi una maldición para la mujer que la poseyera, si era de espíritu libre como ella. El hecho que Don Quijote salte a defenderla de los presentes, que la culpaban de la muerte del infortunado, acrecienta la idea que era ése el sentir del escritor, o al menos una crítica surgida de su reflexión.
Hablamos sobre la libertad de la mujer y la defensa que de Marcela hace Don Quijote. Reparamos en que se van a dormir, a descansar, anochece, etc. como en muchos capítulos y hacemos la comparación con la coincidencia de la lectura por nuestra parte en acabar el capítulo durmiendo después de un largo día de batallas y refriegas.
Frase magistral que prueba el sentido del humor del que hace gala todo el libro “...que a Rocinante le vino en deseo de refocilarse con las señoras facas; y saliendo, así como las olió, de su natural paso y costumbre, sin pedir licencia a su dueño, tomó un trotico algo picadillo y se fue a comunicar su necesidad con ellas. Mas ellas, que, a lo que pareció, debían de tener más gana de pacer que de ál, recibiéronle con las herraduras y con los dientes, de tal manera que, a poco espacio, se le rompieron las cinchas y quedó, sin silla, en pelota.
Otro diálogo genial el de Don Quijote con Sancho cuando reciben la paliza y quedan maltrechos. No es fácil interpretar las palabras del caballero, en cuanto si esconden cordura momentánea, falta de valor o arraigo a sus creencias cuando insta a Sancho a que cuando no sean caballeros los contrarios sea el escudero quien se enfrente a ellos. Sancho rechaza la oferta argumentando que él es persona pacífica, con familia, y que además pocas cosas son las que le agravian.
Curioso al menos el trato que da Sancho al caballo. Supongo que era tal el contacto en aquel tiempo entre personas y monturas que los trataban como una persona más. Algo que no es de extrañar si lo comparamos al trato que reciben algunos automóviles por parte de sus dueños hoy día.
“Jamás tal creí de Rocinante, que le tenía por persona casta y tan pacífica como yo. En fin, bien dicen que es menester mucho tiempo para venir a conocer las personas, y que no hay cosa segura en esta vida.”
Otra frase genial en boca de Sancho: “...apenas puse mano a mi tizona, cuando me santiguaron los hombros con sus pinos, de manera que me quitaron la vista de los ojos y la fuerza de los pies, dando conmigo adonde ahora yago.”
Vuelve Cervantes al humor más hilarante, sencillo y directo para pasar un buen rato, a pesar del mal sabor de boca que deja a veces el que el autor obligue una y otra vea a Don Quijote a pasar momentos malos.
Quedamos para la siguiente reunión en traer leído hasta el capítulo XXV. La cita tendrá lugar el día 15 de marzo, a las 19:00 horas en la sala polivalente I del Centro de Cultura Infanta Cristina, de Pinto.

viernes, 17 de febrero de 2012

Reunión del día 16 de febrero, capítulos VI al XIV

Hemos comenzado por las curiosidades acerca de El Quijote. Suele ocurrir que muchos críticos literarios, cuando nada o poco tienen que decir de una obra, se dedican a buscarle los errores. Un libro como El Quijote no podía ser menos y también los tiene. Así Sancho vende el burro y al poco vuelve a ir subido en él como si tal cosa. Una noche cenan dos veces. Sancho saca un monedero que previamente había perdido. Bien, no dejan de ser anécdotas que en nada desmerecen este libro tan especial. Otra curiosidad es que el cervantista catalán José Coll y Vehí se dedicó a recopilar los refranes que aparecían en la obra, elevándose los mismo a la nada desdeñable cantidad de 273.
Hemos apreciado una edición del libro "Don Quijote en el arte y pensamiento de occidente" repleto de obra gráfica inspirada en nuestro personaje. Hemos visto una adaptación al teatro escrita por Hadi Kurich y editada por el vecino Ayuntamiento de Parla. Un interesante libro, "Don Durito de la Lacandona", que sería algo así como nuestro caballero andante en la selva de la Lacandona, en el estado mejicano de Chiapas, prologado por José Saramago y escrito por el subcomandante Marcos. Y como colofón un ejemplar de "Don Mortadelo de la Mancha" una historieta creada en 2005 por Francisco Ibáñez.

Hilario nos endulza los oídos con una historia de su particular Quijote, que en esta ocasión se acercan a nuestras tierras atraídos por el popular dicho de "entre Pinto y Valdemoro".


Dada la densidad que va adquiriendo el libro decidimos comenzar a tratar el mismo capítulo a capítulo. Comenzamos hoy con la quema de libros que acontece en la casa de Don Quijote y cómo se va haciendo la elección. En el fondo no es más que una representación de la censura realizando su trabajo y los motivos que se esgrimen para ello. La intención el autor se deja entrever en los motivos que da para salvar el libro Tirante el Blanco. Argumenta que es el único libro donde los caballeros comen, duermen y mueren en sus camas. La censura siempre va contra el lector, más que contra el autor. A éste último no le puede quitar nada, lo que sabe ya lo conoce y nadie puede arrebatárselo. Sin embargo el verdadero perjudicado es el lector, al que se priva de ese conocimiento. Esto no deja de ser una prueba más del poder que tiene la palabra de modelar pensamientos, opiniones y por ende conductas. Cervantes es muy dado a mostrarnos siempre los contrarios en acción, intentado provocar en el lector una reflexión, siempre obligada cuando la idea que se transmite no es clara. ¡Qué mejor manera de mostrar los contrarios que utilizando dos personajes como Don Quijote y Sancho en acción! El primero siempre basa sus actos y comentarios en pasajes leídos en los libros de caballerías: Sancho, por el contrario, muestra ideas propias, aunque simples, en tanto que no está influido por ellos. Él más bien deja de inquietarse de los impropio de las cosas gracias al vino que trasiega.
Mención aparte merece cómo el barbero y el cura salvan de la quema a La Galatea, escrita por el propio Cervantes, que no deja de ser una forma de promocionarse a sí mismo, algo así como el "Yo he venido aquí para hablar de mi libro" que hiciera célebre el escritor Francisco Umbral en una entrevista televisada.
El capítulo IX muestra un punto de inflexión en la obra. Hasta estas líneas asistimos a un curioso libro más de caballerías, que termina además con una imagen muy cinematográfica que habrá inspirado a más de un director de cine. El combate entre Don Quijote y un vizcaíno se detiene justo en el momento en que el caballero alza su espada para asestar un definitivo golpe sobre éste último. A partir de este momento comienza el libro que será precursor de la moderna novela, con una nueva forma de narrar los hechos. Existen los personajes –más de ochocientos a lo largo de todo el libro- con sus diálogos donde muestran su carácter y vivencias. Existe un narrador implícito, que no es omnisciente, ya que sólo conoce aquello que encuentra en el manuscrito del moro Cide Hamete Benengeli, que sí es omnisciente. El narrador, aun pareciendo objetivo, no lo es, ya que valora subjetivamente la acción e incluso interviene cuando detiene el duelo mencionado para actuar como un personaje más, contando una historia propia que nada tiene que ver con la historia de Don Quijote. Después interviene el traductor morisco que hará una interpretación del original escrito. Esta aparente confusión es, a mi entender, la estrategia que utiliza Cervantes para evadir a la censura reinante en ese tiempo impuesta por la Santa Hermandad, poniendo en la pluma de otros todo lo que narra. Además, y remarcado por él, toda la historia la escribe un moro, que ya son de por sí mentirosos y enemigos acérrimos de los españoles. 

Se nos echa la hora encima y debemos cortar el coloquio en un punto muy interesante que intentaremos retomar en la siguiente reunión. ¿Cómo pudo una sola persona escribir un libro tan denso y magistral, cuando lo escrito con anterioridad no hacía presagiar esto? ¿Cómo pudo tener el éxito editorial que tuvo al poco de salir? ¿Cómo podía adivinar ya este éxito el mismo Cervantes que lo deja patente en el libro?
En la próxima reunión trataremos los capítulos XV al XX, aunque iniciaremos el debate desde el capítulo X. La cita tendrá lugar el día 1 de marzo, a las 19:00 horas en la sala
polivalente I del Centro de Cultura Infanta Cristina, de Pinto